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  • Las mejores lagunas de los Lençóis Maranhenses: el desierto de las mil lagunas de Brasil

    Las mejores lagunas de los Lençóis Maranhenses: el desierto de las mil lagunas de Brasil

    Dónde está cada laguna, qué profundidad alcanza, cuándo se llena y cuáles compensan el trayecto extra por las dunas

    El Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses protege 155.000 hectáreas de arena blanca en el nordeste de Brasil: es el mayor campo de dunas de América del Sur y el único del continente que se llena de agua dulce todos los años.

    De enero a junio las lluvias hacen subir el nivel freático y abren miles de pozas de agua cristalina en los valles entre las dunas. La UNESCO declaró el parque Patrimonio de la Humanidad el 26 de julio de 2024, precisamente por esa combinación entre un paisaje de desierto y una llanura que se inunda cada año. De ahí viene el apodo: muchos lo llaman el desierto de las mil lagunas, aunque después de la temporada de lluvias la cuenta real es mucho mayor.

    Ahora bien, las lagunas de los Lençóis Maranhenses no son intercambiables. A unas se llega tras 12 km de pista de arena llana; a otras, solo después de subir a pie una duna de 30 metros; y unas pocas siguen con agua meses después de que el resto haya vuelto a ser arena.

    ¿Quieres saber cuál merece un hueco en tu itinerario? PlanetaEXO, plataforma de ecoturismo especializada en tours a los Lençóis Maranhenses, ha reunido en esta guía las seis lagunas por las que más preguntan los viajeros: dónde está cada una, qué la hace distinta y cuándo está realmente llena. ¡Descúbrelas más abajo!

    Así se forman las lagunas de los Lençóis Maranhenses

    Aquí no hay ríos ni manantiales que alimenten las lagunas. Según el ICMBio (Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad), en el parque caen unos 1.600 mm de lluvia al año: más de seis veces los 250 mm que definen un clima desértico, así que los Lençóis no son técnicamente un desierto. La arena absorbe esa lluvia casi al instante y, debajo, una capa de sedimentos costeros y fluviales poco permeables impide que el agua se filtre y desaparezca.

    El resultado es un nivel freático que sube y baja con las estaciones. Cuando supera los puntos más bajos entre las dunas, el agua subterránea aflora sola y llena las hondonadas. Ese es el momento en el que aparecen las lagunas entre dunas de arena.

    La mayoría de las lagunas se queda en torno a 1,5 m de profundidad y, tras una temporada de lluvias generosa, las mayores alcanzan 3 m. Ese mismo nivel freático sujeta las dunas: mientras la arena está mojada, las cadenas de barjanes dejan de moverse y solo vuelven a avanzar cuando se secan, a razón de 4 a 25 m al año, empujadas por vientos del este con rachas de 70 km/h.

    👉 Lee también: Cómo se formaron los Lençóis Maranhenses: las dunas y lagunas de Brasil

    Cuándo están llenas las lagunas (y cuándo desaparecen)

    La mejor época para visitar los Lençóis Maranhenses va de mayo a septiembre. Ya no llueve, las lagunas están en su nivel más alto y el cielo despejado hace que el agua se vea turquesa en lugar de gris.

    De septiembre a octubre y de febrero a abril, las lagunas quedan justo después o justo antes de su máximo: todavía guardan agua suficiente para bañarse y las dunas están bastante más vacías. Entre noviembre y enero el parque se seca; las lagunas pequeñas se evaporan del todo y dejan hierba y arena desnuda, mientras que las más profundas y resguardadas aguantan.

    De ahí una consecuencia práctica: si viajas fuera de la temporada alta, pregunta a tu operador qué lagunas tienen agua la semana en la que vas, no cuáles son las más famosas. La respuesta cambia rápido y es la mayor variable de cualquier itinerario por los Lençóis.

    👉 Lee también: ¿Cuál es la mejor época para visitar los Lençóis Maranhenses?

    Las 5 mejores lagunas de los Lençóis Maranhenses

    Las cinco están dentro del mismo parque nacional, pero se llega a ellas desde tres pueblos distintos: Barreirinhas, Santo Amaro y Atins. Ninguna carretera cruza las dunas para conectarlos, así que eliges una base y organizas las salidas desde ahí.

    👉 Lee también: ¿Cómo llegar a los Lençóis Maranhenses?

    1. Lagoa Azul (Barreirinhas)

    Lagoa Azul es la laguna que casi todo el mundo tiene en la cabeza cuando piensa en el parque, y también la más fácil de alcanzar de las cinco. El circuito en 4×4 sale de Barreirinhas, recorre 12 km de pista de arena en unos 45 minutos y se detiene al borde del campo de dunas; desde ahí quedan unos 2 km a pie hasta el agua.

    Ancha y poco profunda en las orillas, hace honor a su nombre con un agua de un azul muy marcado. Sus enormes bancos de arena la convierten en la laguna más segura del desierto de los Lençóis Maranhenses para familias con niños pequeños, así que casi todos los operadores la venden como circuito de medio día: unas 4 horas, con salida después del almuerzo para aprovechar la luz baja de la tarde.

    • Dónde está: lado de Barreirinhas, dentro de los límites del parque, a unos 12 km del pueblo.
    • Cómo llegar: solo en 4×4 (45 min de pista de arena) y unos 2 km a pie.
    • Tamaño y profundidad: una de las lagunas más anchas de este lado; 1,5 m de media y hasta 3 m tras una temporada de lluvias fuerte.
    • Mejores meses: de junio a septiembre (por la tarde).

    2. Lagoa Bonita (Barreirinhas)

    Lagoa Bonita está a 15 km de Barreirinhas y el último tramo es vertical: subes a pie una duna de 30 metros por arena suelta antes de ver absolutamente nada. Es el acceso más duro de los cinco y el único que te devuelve una panorámica y no solo un baño.

    Desde arriba, las cadenas de dunas llegan hasta el horizonte con una poza metida en cada valle. Es el mirador de puesta de sol del circuito de Barreirinhas y el mejor sitio para entender por qué al parque lo llaman el desierto de las mil lagunas. La laguna en sí es de las más extensas de la zona, con esos tonos azules que la gente suele comparar con el Caribe.

    • Dónde está: lado de Barreirinhas, a unos 15 km del pueblo.
    • Cómo llegar: 4×4 y una subida a pie de unos 30 m de duna, con mucha pendiente.
    • Tamaño y profundidad: de las lagunas más extensas del lado de Barreirinhas; la profundidad sigue la media del parque, de 1,5 a 3 m.
    • Mejores meses: de junio a septiembre (a última hora de la tarde, para la puesta de sol).
    • Vale la pena saberlo: es el mejor mirador del parque, no el baño más cómodo. Si la subida por la duna es un problema, quédate con Lagoa Azul.

    3. Lagoa do Junco (Santo Amaro)

    Santo Amaro está a menos de 2 km del límite del parque, y eso cambia por completo el ritmo de la visita: aquí las lagunas de los Lençóis Maranhenses empiezan donde termina el pueblo. Su circuito insignia es Lagoa do Junco, con un traslado corto en 4×4 hasta la zona de estacionamiento autorizada y luego cerca de 1 hora a pie entre las dunas con guía.

    La caminata es media razón para venir: antes de llegar pasas junto a una docena de lagunas pequeñas, hasta que se abre la principal, azul intenso en el centro y turquesa claro en la orilla, entre dunas que cambian de forma de una temporada a otra.

    Como llegar cuesta esfuerzo de verdad, está mucho más tranquila que cualquier laguna del lado de Barreirinhas. Es la opción si quieres esquivar las multitudes.

    • Dónde está: lado de Santo Amaro, dentro del Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses.
    • Cómo llegar: 4×4 hasta la zona de estacionamiento autorizada y alrededor de 1 hora caminando en cada sentido.
    • Tamaño y profundidad: una de las lagunas grandes del circuito de Santo Amaro; de 1,5 a 3 m según las lluvias.
    • Mejores meses: de junio a septiembre (la caminata es calurosa, así que mejor salir por la mañana).

    4. Lagoa do Reflexo (Santo Amaro)

    Lagoa do Reflexo es la parada principal del circuito de Ponta Verde, que sale de Santo Amaro: 4×4 y unos 25 minutos caminando. Su fama se apoya en un solo detalle: las mañanas y los atardeceres sin viento la superficie se queda completamente lisa y refleja las dunas y el cielo. De ahí el nombre.

    Es la laguna más fotografiada de Santo Amaro y la que más depende del horario de toda esta lista, porque el viento del mediodía borra el reflejo por completo. Además conserva agua hasta más tarde en la época seca que la mayoría, y por eso sigue apareciendo en los itinerarios de octubre y noviembre, cuando las lagunas pequeñas ya han vuelto a ser arena.

    • Dónde está: lado de Santo Amaro, en el circuito de Ponta Verde.
    • Cómo llegar: salida de día completo en 4×4 y unos 25 min a pie.
    • Tamaño y profundidad: poco profunda y ancha (esa lámina de agua lisa es justo lo que produce el efecto espejo).
    • Mejores meses: de junio a septiembre por el volumen de agua, pero ve al amanecer o a última hora de la tarde en un día sin viento; es de las apuestas más seguras en octubre y noviembre.

    5. Lagoa Tropical (Atins)

    Atins está donde se juntan el río Preguiças, las dunas y el Atlántico: un pueblo de pescadores convertido en base de kitesurf y ecoturismo sin perder demasiado de lo que era. Lagoa Tropical es la parada estrella de su circuito de Ponta do Mangue: un trayecto en 4×4 por la playa y entre manglares antes de que la pista gire tierra adentro, hacia la arena.

    Es una de las lagunas más grandes del lado de Atins, de agua turquesa y fondo de arena blanda, y suele combinarse con Lagoa da Esmeralda y Lagoa da Gorjeta en la misma salida. Por aquí pasan muchos menos vehículos que por los circuitos de Barreirinhas, así que tener una orilla entera para ti no es cuestión de suerte.

    • Dónde está: lado de Atins, en el circuito de Ponta do Mangue.
    • Cómo llegar: en 4×4 desde Atins por la playa y entre manglares; suele ser medio día o un día completo.
    • Tamaño y profundidad: una de las lagunas más grandes de este lado del parque; fondo de arena blanda y profundidad cómoda para bañarse.
    • Mejores meses: de junio a septiembre (combínala con Lagoa da Esmeralda y Lagoa da Gorjeta).

    ¿Puedes bañarte en las lagunas?

    Sí, puedes bañarte en casi todas las lagunas de los Lençóis Maranhenses. El agua es dulce y templada, suele cubrir entre la cintura y el pecho, el fondo es de arena firme y no hay nada de corriente.

    Hay vida dentro, aunque nada que moleste a quien se baña. Más de 30 especies de peces sobreviven en estas pozas temporales, entre ellas la tararira (traíra). Unas nacen de huevos que pasan los meses secos enterrados en la arena, esperando a que vuelva el agua; otras llegan como huevos pegados a las patas y las plumas de las aves migratorias, que usan el parque como descanso en sus rutas.

    Queda un punto importante: la conservación de las lagunas. Con el sol que hace en Maranhão el protector solar es imprescindible, pero las cremas y los aceites afectan a la calidad del agua. Lo mejor es aplicarte el protector bastante antes de entrar en las lagunas, para que la piel tenga tiempo de absorberlo y, si puedes, usar productos biodegradables.

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    Descubre las mejores lagunas de los Lençóis Maranhenses con PlanetaEXO

    Ya sabes dónde está cada laguna y cuándo se llena de verdad, así que solo queda elegir la base: Barreirinhas para los circuitos clásicos, Santo Amaro para las lagunas tranquilas o Atins para las travesías a pie. O las tres, que es justo lo que supone cruzar el parque de punta a punta.

    PlanetaEXO es una plataforma de ecoturismo especializada en tours a los Lençóis Maranhenses que trabaja con los guías y las familias que viven al borde del parque nacional. Desde travesías de varios días hasta los tours clásicos por este desierto de las mil lagunas, nosotros nos ocupamos de la logística para que pases los días dentro del agua y no delante de una pantalla de reservas. ¡Escríbenos ahora!

  • Vista aérea de las dunas de arena blanca y las lagunas de agua de lluvia de los Lençóis Maranhenses al atardecer, Brasil.

    Los 8 Mejores Lugares para Visitar en Brasil: naturaleza y aventura

    Dunas, selva, humedales, arrecifes y cascadas: ocho destinos de viaje de aventura en Brasil, por qué se conoce cada uno y cuándo ir

    Brasil abarca 8,5 millones de km² y seis biomas distintos, y por eso aquí casi ningún viaje se parece a otro. Quien va al Pantanal en julio y quien sale hacia los Lençóis Maranhenses esa misma semana ven paisajes sin casi nada en común: uno es pradera inundada llena de mamíferos grandes, el otro un desierto de arena blanca que se llena de agua de lluvia cada año.

    La mayoría de las listas de lugares para visitar en Brasil empiezan por Río de Janeiro o São Paulo y se quedan en el litoral. Son ciudades increíbles y merecen el viaje, pero hay mucho más que ver en un país de este tamaño y esta diversidad.

    Si te preguntas qué ver en Brasil más allá de los lugares turísticos de Brasil que salen en todas las listas, los ocho destinos de abajo muestran otra cara del país: parques nacionales, llanuras inundadas y archipiélagos donde el motivo para ir es el paisaje mismo.

    Vista aérea de las cataratas del Iguazú al atardecer, rodeadas de Mata Atlántica, en Brasil.

    ¿Quieres descubrir de qué pueden estar hechas las mejores vacaciones de tu vida? PlanetaEXO, plataforma de ecoturismo especializada en viajes de aventura en Brasil, preparó esta guía. ¡Sigue leyendo!

    1. Lençóis Maranhenses: dunas y lagunas

    Con 155.000 hectáreas en el estado nororiental de Maranhão, el Parque Nacional de los Lençóis Maranhenses es una rareza geográfica sin igual en el planeta. Tiene el aspecto de un desierto árido, pero allí caen unos 1.600 mm de lluvia al año.

    El agua se acumula entre las dunas y, durante unos meses, el parque se llena de miles de lagunas de agua dulce en las que puedes nadar. La UNESCO lo sumó a la lista del Patrimonio Mundial en 2024.

    Datos curiosos sobre los Lençóis Maranhenses:

    • Las dunas alcanzan unos 40 metros de altura y siguen desplazándose con el viento, así que el mapa de lagunas cambia cada año.
    • Las lagunas se llenan de enero a junio y retienen agua hasta septiembre; en octubre, la mayoría ya se evaporó.
    • Algunas lagunas tienen peces: las aves llevaron los huevos hasta allí y sobreviven en el barro entre una temporada y otra.

    Cuándo ir: de junio a septiembre, con las lagunas llenas y la lluvia ya pasada. Se entra por São Luís, capital de Maranhão, y después por Barreirinhas.

    Una pareja camina por una duna de arena blanca junto a una laguna turquesa en los Lençóis Maranhenses, Brasil.
    Photo: Leo Castro

    👉 Ver más: nuestros paquetes en los Lençóis Maranhenses

    2. Selva amazónica: jungla y ríos

    Sin duda, uno de los mejores lugares para visitar en Brasil: la selva amazónica cubre unos 5,5 millones de km² repartidos entre nueve países, y cerca del 60 % está en territorio brasileño.

    El río Amazonas atraviesa la selva a lo largo de más de 6.900 km y transporta una quinta parte de toda el agua dulce del mundo que llega al océano. Carreteras casi no hay, así que la selva se recorre en barco. Y lo que ves desde el agua cambia por completo entre la creciente y la seca.

    Datos curiosos sobre la Amazonía:

    • En el Encuentro de las Aguas, cerca de Manaos, el oscuro Río Negro y el arenoso Solimões corren uno al lado del otro durante unos 6 kilómetros sin mezclarse, por sus diferencias de temperatura, velocidad y densidad.
    • Entre el pico de la creciente y la seca, el nivel del agua puede variar más de 10 metros.
    • La región concentra la mayor diversidad de fauna del país: más del 75 % de los mamíferos y el 80 % de las aves de Brasil.

    Cuándo ir: en creciente (de mayo a julio) para remar entre las copas de los árboles, o en seca (de septiembre a noviembre) para playas de río, caminatas y más posibilidades de ver fauna en tierra. Se entra por Manaos.

    Vista aérea del río Negro serpenteando por la selva amazónica inundada, con un barco regional, Brasil.

    👉 Ver más: nuestros viajes por la Amazonía en Brasil

    3. Pantanal: humedal y jaguares

    Si quieres lo mejor de la fauna brasileña, este es tu sitio. La Amazonía desborda biodiversidad, pero el Pantanal, el mayor humedal tropical del mundo, tiene llanuras abiertas y vegetación baja: justo lo que le falta a la selva para ver de verdad a los animales.

    Con la mayor densidad de jaguares del planeta, el Pantanal Norte convierte los avistamientos de la temporada seca, en los ríos cercanos a Porto Jofre, en Poconé, en rutina y no en cuestión de suerte.

    Datos curiosos sobre el Pantanal:

    • Puedes visitar dos regiones bien distintas: el Pantanal Norte, en Mato Grosso, y el Pantanal Sur, en Mato Grosso do Sul.
    • En el punto álgido de la temporada de lluvias, hasta el 80 % de la llanura queda bajo el agua, lo que concentra a los animales en el suelo seco que queda durante los meses siguientes.
    • Además de los jaguares, entre los animales del Pantanal están los carpinchos, los yacarés, las nutrias gigantes, los guacamayos, los tapires y los osos hormigueros gigantes.

    Cuándo ir: de julio a octubre, en plena temporada seca, cuando las probabilidades de ver un jaguar son mayores. Se entra por Cuiabá para el Pantanal Norte (Porto Jofre) y por Campo Grande para el Pantanal Sur (y para Bonito, a 3 horas, con sus ríos de agua dulce para hacer esnórquel).

    Un jaguar cruza un río del Pantanal mientras unos viajeros lo observan desde la orilla, Brasil.

    👉 Ver más: nuestros viajes al Pantanal

    4. Foz de Iguazú: agua y trueno

    Justo en la frontera entre Brasil y Argentina, Foz de Iguazú debe su fama a las cataratas del Iguazú. El conjunto reúne unos 275 saltos distintos, repartidos en un frente de casi 2,7 kilómetros.

    La pieza central, la Garganta del Diablo, es un cañón en herradura de unos 80 metros de profundidad por donde cae de golpe buena parte del caudal. El lado brasileño te da la panorámica; el argentino te pone encima. El Parque Nacional do Iguaçu es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1986.

    Datos curiosos sobre Foz de Iguazú:

    • El número de saltos separados cambia según el nivel del río. Tras lluvias fuertes, las caídas individuales se funden en cortinas más anchas y menos numerosas.
    • Los vencejos de cascada anidan detrás del agua que cae y la atraviesan en pleno vuelo para llegar a la pared de roca.
    • El parque de alrededor protege uno de los mayores fragmentos que quedan de Mata Atlántica, hogar de coatíes, tucanes y, rara vez vistos, jaguares.

    Cuándo ir: todo el año. De agosto a noviembre hay buen caudal con menos gente; el pico de creciente, de enero a marzo, es el más espectacular, aunque algunas pasarelas pueden cerrar.

    Las cataratas del Iguazú vistas desde el lado brasileño del Parque Nacional do Iguaçu, Brasil.

    👉 Ver más: nuestros viajes a Foz de Iguazú

    5. Itacaré: olas y bosque

    En el sur de Bahía, Itacaré está donde la Mata Atlántica baja hasta la orilla del agua. La mayoría de los pueblos playeros de Brasil talaron ese bosque hace décadas; aquí sigue en pie, y el camino a varias playas es un sendero bajo un dosel espeso en vez de una carretera.

    Con una sucesión de picos de surf a pocos kilómetros del centro, es uno de los mejores lugares para visitar en Brasil si surfeas.

    Datos curiosos sobre Itacaré:

    • El vecino Parque Estatal Serra do Conduru guarda uno de los mayores índices de diversidad de árboles jamás registrados: bastante más de 400 especies medidas en una sola hectárea.
    • La Mata Atlántica quedó reducida a una fracción de su extensión original, lo que vuelve raros los tramos de costa intactos como este.
    • Las playas de Itacaré se encadenan en orden (Concha, Resende, Tiririca, Prainha) y el surf se pone más serio cuanto más caminas.

    Cuándo ir: de septiembre a marzo, la franja más cálida y seca. El surf funciona casi todo el año.

    Playa con cocoteros y Mata Atlántica en el litoral sur de Bahía, cerca de Itacaré, Brasil.

    👉 Ver más: nuestras excursiones en Itacaré, Bahía

    6. Fernando de Noronha: arrecifes y tortugas

    Fernando de Noronha es un archipiélago de 21 islas a unos 545 kilómetros de la costa de Pernambuco. El agua más transparente del país está aquí: en un buen día, la visibilidad llega a 40 metros.

    Es además el lugar más protegido de esta lista. Hay un límite de visitantes simultáneos en la isla y todos pagan una tasa de preservación ambiental. La UNESCO lo declaró Patrimonio Mundial en 2001.

    Datos curiosos sobre Fernando de Noronha:

    • La Baía dos Golfinhos alberga uno de los mayores grupos residentes conocidos de delfines giradores, que entran en la bahía cada mañana a descansar.
    • El archipiélago es volcánico, formado por la actividad de la Dorsal Mesoatlántica, y por eso el agua es profunda y limpia tan cerca de la orilla.
    • Varias playas cierran a las visitas durante la temporada de desove, cuando las tortugas verdes y las tortugas carey suben a la arena.

    Cuándo ir: de agosto a noviembre para la mejor visibilidad de buceo; de marzo a julio entra oleaje más grande en las playas exteriores.

    Una buceadora nada junto a una tortuga carey sobre el arrecife de Fernando de Noronha, Brasil.

    👉 Ver más: nuestros paquetes de buceo en Fernando de Noronha

    7. Chapada Diamantina: picos y cascadas

    El Parque Nacional de la Chapada Diamantina protege unas 152.000 hectáreas de montañas, cañones y ríos en el corazón de Bahía.

    La travesía del Vale do Pati está considerada el mejor trekking de larga distancia de Brasil. Son de 3 a 5 días entre casas de campo aisladas dentro del valle, sin ningún acceso por carretera: entras a pie y sales a pie.

    Algunas de las mejores caminatas de la Chapada Diamantina llevan a cascadas magníficas como Fumaça, Fumacinha, Sossego y Encantada.

    Datos curiosos sobre la Chapada Diamantina:

    • El nombre viene de la fiebre del diamante de la década de 1840; los pueblos que hoy abastecen las travesías eran campamentos mineros.
    • En el Poço Encantado, entre abril y septiembre, un haz de sol da en un lago subterráneo y tiñe de azul toda la caverna.
    • En lugar de acampar, quienes hacen la travesía duermen en las casas de las familias que viven y cultivan dentro del Vale do Pati.

    Cuándo ir: de abril a octubre, en la temporada seca, cuando cruzar los ríos es más fácil y los senderos están firmes.

    Una senderista sentada en un saliente de roca sobre un valle verde de la Chapada Diamantina, Bahía, Brasil.

    👉 Ver más: nuestros paquetes en la Chapada Diamantina

    8. Jalapão: manantiales y sabana

    Uno de los mejores lugares para visitar en Brasil si buscas menos gente y más naturaleza en Brasil. El Parque Estatal del Jalapão, en Tocantins, está cubierto por la sabana del Cerrado y alterna dunas anaranjadas, mesetas y cañones de río.

    Las verdaderas estrellas, sin embargo, son los fervedouros: manantiales de fondo arenoso donde el agua empuja desde abajo con tanta fuerza que no puedes hundirte. Flotas de pie, sin nadar, en un agua lo bastante clara para verlo todo debajo de ti.

    Datos curiosos sobre el Jalapão:

    • El Cerrado es la sabana con más biodiversidad del mundo y cubre alrededor del 22 % del territorio brasileño.
    • El capim-dourado (hierba dorada) crece aquí y en ningún otro sitio de la misma forma. Las comunidades locales lo tejen a mano desde la década de 1930 y hoy está protegido por una certificación de origen.
    • Una de las cascadas más queridas del parque, la Cachoeira da Velha, forma una herradura de unos 100 metros de ancho sobre el Río Novo.

    Cuándo ir: de mayo a septiembre, en la temporada seca, cuando los caminos de tierra están transitables y el agua corre limpia.

    Vista aérea de un fervedouro rodeado de palmeras buriti en Jalapão, Tocantins, Brasil.

    👉 Ver más: nuestros viajes al Jalapão

    ¿Listo para conocer los mejores lugares de Brasil? ¡Planea tu viaje con PlanetaEXO!

    Ahora que ya viste lo que ofrece de verdad cada uno de estos ocho sitios, el siguiente paso es hacer coincidir tus fechas con el destino adecuado. No son los únicos lugares para visitar en Brasil, pero sí aquellos en los que el paisaje hace el trabajo solo.

    PlanetaEXO es una plataforma de ecoturismo especializada en viajes de aventura por Brasil y trabaja junto a los operadores locales que conocen cada una de estas regiones desde dentro. Seleccionamos uno a uno itinerarios de naturaleza, desde travesías guiadas hasta rutas a medida por dos o tres destinos. Nuestro equipo se encarga de la planificación para que tú te concentres en el viaje. ¡Escríbenos ahora!

  • Trekking Chapada Diamantina: las 5 mejores rutas, con distancias y cascadas

    Trekking Chapada Diamantina: las 5 mejores rutas, con distancias y cascadas

    Una guía práctica de las 5 mejores rutas para hacer trekking en la Chapada Diamantina, con la ubicación, la distancia, la dificultad y lo mejor de cada sendero

    El Parque Nacional Chapada Diamantina protege 1.520 kilómetros cuadrados de la sierra del Sincorá, en el centro de Bahía. Cumbres planas, cañones profundos y algunas de las cascadas más altas de Brasil. Quien viaja a este rincón del Nordeste viene por una sola cosa: los senderos.

    El parque queda a unos 400 kilómetros tierra adentro desde Salvador, y sus rutas van desde caminatas de medio día hasta travesías de cuatro días que cruzan la meseta a pie. Un sendero termina al pie de una cascada de 340 metros; otro te hace remontar el lecho de un río hasta la base del salto.

    De Lençóis, Vale do Capão y Mucugê salen decenas de itinerarios. ¿Cuál va con tu estado físico y con los días que tienes? PlanetaEXO, plataforma de ecoturismo especializada en tours por Chapada Diamantina, armó esta guía con las mejores rutas. ¡Míralas aquí abajo!

    Un grupo camina por un sendero de piedra al amanecer durante la travesía del Vale do Pati, en la Chapada Diamantina, Brasil.
    Photo: Guillaume Leman

    Trekking Chapada Diamantina: lo que hay que saber antes de salir

    Hay reglas que valen para casi todas las rutas. Dentro del parque, la mayoría de los senderos exige guía local habilitado, imprescindible en los recorridos largos y una medida de seguridad real: casi no hay señalización y en la meseta abierta el clima cambia rápido.

    Los puntos de partida cambian según el pueblo: Lençóis al norte, Vale do Capão al oeste, Mucugê e Ibicoara al sur.

    La época también pesa. La estación seca (de mayo a octubre) deja senderos más firmes y noches frescas, la mejor ventana para las travesías largas. De noviembre a abril las cascadas bajan con más agua y el paisaje se pone verde intenso, pero los cruces de río se complican y las tormentas de la tarde son habituales. El caudal puede convertir una caminata fácil en una peligrosa en un solo día, así que consulta siempre las condiciones con tu guía.

    Vista aérea de caminantes cruzando un sendero de meseta hacia una montaña de cima plana, en la Chapada Diamantina, Brasil.
    Photo: Lucas Neves

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    1. Fumacinha, la más dura de las rutas

    En el extremo sur del parque, la Fumacinha es el sendero al que van los caminantes con experiencia. La ruta remonta el lecho del río hacia un cañón cada vez más estrecho hasta una cascada de 105 metros cuyo nombre significa “humo pequeño”: el viento deshace el agua en neblina antes de que toque el suelo.

    Cuenta con unos 18 kilómetros saltando piedras y cruzando el río. ¡Es el día más exigente de la lista!

    • Dónde: sur de la Chapada Diamantina, en un cañón al que se llega desde Ibicoara
    • Distancia: unos 18 km ida y vuelta
    • Dificultad: alta (la ruta más exigente de todas; el guía es imprescindible)
    • Lo mejor: los 105 m de la cascada Fumacinha, el tramo por el lecho del río, los vencejos lanzándose sobre la poza

    Un caminante de pie sobre una roca frente a la cascada Fumacinha, dentro de un cañón cubierto de musgo en la Chapada Diamantina, Brasil.
    👉 Descubre la aventura: Chapada Diamantina hiking: 6 días por Vale do Pati y sus cascadas

    2. Cachoeira da Fumaça, una de las cascadas más altas de Brasil vista desde arriba

    La caminata más famosa del parque sube hasta el borde de la Cachoeira da Fumaça, una caída libre de unos 340 metros (durante años se citó hasta 380) que está entre las más altas de Brasil.

    Desde Vale do Capão, el sendero gana altura rápido en la primera hora y después se allana por la meseta hasta un mirador donde el río se despeña hacia el valle. A la vuelta, mucha gente se refresca en la cascada Riachinho.

    • Dónde: Vale do Capão, a unos 70 km (1 hora) de Lençóis
    • Distancia: unos 12 km ida y vuelta
    • Dificultad: media, con una subida fuerte al principio
    • Lo mejor: la caída de ~340 m, el mirador del Morrão sobre el valle, el baño en Riachinho

    Vista aérea de la Cachoeira da Fumaça cayendo hacia el valle con un arcoíris en la neblina, en la Chapada Diamantina, Brasil.


    👉 Descubre la aventura: Excursiones por la Chapada Diamantina: 7 días desde Lençóis

    3. Vale do Pati, la travesía que en Brasil llaman la mejor

    Si tienes varios días, la travesía del Vale do Pati es la elección: la votan una y otra vez como la mejor de Brasil.

    La ruta clásica cubre unos 39 kilómetros en 4 días e incluye noches en casas de familias que llevan generaciones viviendo en el valle.

    En el trekking del Vale do Pati subes al mirador emblemático del valle, trepas el Morro do Castelo y llegas al mirador del Cachoeirão, una pared de 260 metros por la que, tras las lluvias fuertes, caen más de veinte cascadas.

    • Dónde: travesía del Vale do Pati; se sale de Guiné, al que se llega desde Lençóis
    • Distancia: unos 39 km en 4 días
    • Dificultad: de media a exigente (travesía de varios días)
    • Lo mejor: el mirador del Cachoeirão, las cascadas Funis y Calixto, el Morro do Castelo, dormir en casa de las familias

    Dos caminantes sentados en un saliente de roca sobre el cañón del Vale do Pati, en la Chapada Diamantina, Brasil.


    👉 Descubre la aventura: Vale do Pati 4 días: caminata en la Chapada Diamantina

    4. Cachoeira do Sossego, un día duro que sale de Lençóis

    Una de las mejores rutas arranca en el centro de Lençóis y no da tregua. El sendero sigue el lecho del Ribeirão do Meio sobre roca resbaladiza y cruza el río varias veces, hasta abrirse en la Cachoeira do Sossego, de 20 metros, que cae en una poza tan ancha que la atraviesas a nado para ponerte bajo el chorro.

    Calcula entre 12 y 15 kilómetros ida y vuelta. Casi todos los guías la clasifican como avanzada y recomiendan dejarla para el final del viaje, cuando las piernas ya se acostumbraron al terreno.

    • Dónde: sale del centro de Lençóis, por el Ribeirão do Meio
    • Distancia: unos 12-15 km ida y vuelta
    • Dificultad: alta (jornada para caminantes avanzados)
    • Lo mejor: la cascada de 20 m y su poza, el tobogán natural del Ribeirão do Meio, el tramo por el río

    Una persona de pie sobre una roca al pie de una cascada alta en el Vale do Pati, en la Chapada Diamantina, Brasil.
    @psibeatrizmg

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    5. Cachoeira da Encantada, una ruta técnica hasta un salto de 230 metros

    Para quien busca cañón sin multitudes, la Cachoeira da Encantada, en el sur del parque, cierra una ruta exigente por el Río Samina con un salto de 230 metros.

    Casi toda la caminata ocurre dentro del cauce, saltando bloques y cruzando el agua entre paredes que rozan los 400 metros, junto a paneles de pinturas rupestres antiguas.

    Puedes ver la cascada desde un sendero más fácil por encima del cañón o tomar la línea baja, más dura, con trepadas y algún tramo a nado.

    • Dónde: sur de la Chapada Diamantina, en el cañón del Río Samina, cerca de Itaetê
    • Distancia: travesía técnica de un día (unas 3 horas remontando el río por lado)
    • Dificultad: alta / técnica
    • Lo mejor: los 230 m de la Encantada, las paredes del cañón cerca de los 400 m, el arte rupestre

    Un caminante solo en la base de la Cachoeira da Encantada, que cae entre las paredes del cañón sobre las aguas ámbar del Río Samina, en la Chapada Diamantina, Brasil.
    👉 Lee también: 10 datos curiosos sobre la Chapada Diamantina

    Cuántos días necesitas y cómo encadenar los senderos

    En 3 o 4 días, desde una sola base, ya pruebas lo mejor del parque. El error clásico es querer meter todo en un fin de semana.

    Un viaje corto encaja con las caminatas de un día cerca de Lençóis, como el Sossego y las cascadas más sencillas, mientras que las travesías largas (Fumacinha y Vale do Pati) piden un itinerario de varios días con guías, transporte y alojamiento ya resueltos. La mayoría de los viajeros se queda entre 3 y 7 días, ajustando la ruta a su estado físico y a la temporada.

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    Ya sabes cuáles son las mejores rutas, desde la subida corta y brutal de la Fumacinha hasta la travesía de 4 días del Vale do Pati. Solo queda elegir las que entran en tu viaje.

    PlanetaEXO es una plataforma de ecoturismo especializada en senderismo y trekking en Brasil que trabaja con los mejores guías locales de la Chapada Diamantina. De un solo día en el sendero a la travesía completa, nosotros resolvemos permisos, transporte y alojamiento en las casas: a ti te queda caminar. ¡Escríbenos ahora!

  • Comida amazónica: 7 platos típicos que probar en Brasil

    Comida amazónica: 7 platos típicos que probar en Brasil

    Peces de río, yuca en una docena de formas y frutas que no encontrarás en ningún otro sitio: todo esto forma parte de la comida amazónica que te espera en la selva tropical más grande del planeta.

    La comida amazónica arranca con tres ingredientes y miles de años de práctica. El primero es el pescado, porque la cuenca del Amazonas tiene más especies que cualquier otro sistema de ríos de la Tierra. El segundo es la yuca (mandioca), una raíz domesticada en el suroeste de la región hace unos 10.000 años. El tercero es la fruta: açaí, cupuaçu, tucumã y decenas más que crecen silvestres en la selva.

    Por encima de todo está la influencia más profunda: las cocinas indígena y ribeirinha (de los ribereños), que inventaron la mayoría de estos platos mucho antes de que nadie los pusiera por escrito.

    Por eso, aquí la comida es mucho más que una cena. Solo la yuca sostiene la economía regional: la región Norte produce el 36% de la cosecha de Brasil, y el estado de Pará recoge casi 4 millones de toneladas al año. El açaí es un negocio de miles de millones de reales: Pará aporta más del 93% de la producción nacional y es el mayor exportador del mundo de la fruta.

    Platos como el tacacá y el pato no tucupi marcan el ritmo de fiestas, procesiones religiosas y rituales diarios, de Belém a Manaos. Por eso la gastronomía amazónica se trata como patrimonio, no como una simple carta.

    ¿Quieres saber qué llega de verdad a la mesa? PlanetaEXO, una plataforma de ecoturismo especializada en tours por la selva amazónica, ha preparado esta guía con 7 platos típicos: qué son, de dónde vienen y cómo comerlos como los locales. ¡Descúbrelos abajo!

    1. Tambaqui

    El tambaqui (Colossoma macropomum) es uno de los peces con escamas más grandes de la cuenca del Amazonas y llega a 108 cm y 40 kg.

    También es frugívoro: cuando los ríos crecen, entra en la selva inundada y come frutas y semillas. Rompe nueces duras con una dentadura potente y esparce las semillas a gran distancia. Un solo pez puede llevar hasta 1 kg de semillas en el estómago. Justo esa dieta de frutas es lo que hace que su carne sea tan apreciada: firme, grasa y suave.

    Es el pez que más cocina la región. El tambaqui es el pez nativo más criado de Brasil, solo por detrás de la tilapia, que es importada. En la mesa aparece sobre todo de dos formas.

    La costela de tambaqui son las costillas, saladas y asadas a la brasa hasta que la grasa queda crujiente, servidas con *farinha* (harina de yuca) y lima. La caldeirada de tambaqui es un guiso: el pez se cuece unos 20 minutos con tomate, cebolla, pimenta-de-cheiro (un pimiento aromático) y cilantro, servido con arroz blanco y harina de mandioca.

    Dónde probarlo: el tambaqui a la brasa está en casi todas las cartas de Manaos y Santarém, y es un almuerzo clásico en un crucero de 7 días por el Amazonas.

    Dos tambaquis enteros a la parrilla, abiertos en mariposa sobre bandejas de metal, con lima, arroz y farofa
    @tambaquidebanda

    👉 Leer más: Los mejores cruceros por el Amazonas en Brasil

    2. Açaí

    En la Amazonía, el açaí no es un postre. El cuenco helado y azucarado con granola y plátano que conquistó el mundo (y la versión dulce del resto de Brasil) dejaría perplejo a quien nació y creció en Amazonas y Pará.

    El açaí amazónico auténtico es espeso, morado oscuro, sin azúcar y salado. Se suele verter sobre un plato y se come con farinha, pescado frito o gambas secas como plato principal. Viene de la palmera Euterpe oleracea y alimenta a comunidades indígenas y ribeirinhas desde hace siglos.

    También es uno de los motores económicos de la Amazonía. Según el IBGE, Pará produce de media casi 1,7 millones de toneladas al año y exportó 8.200 toneladas en 2023, con el municipio de Igarapé-Miri a la cabeza (25% de las exportaciones). Para millones de familias, el cuenco diario es cena e ingreso a la vez.

    Dónde probarlo: pídelo puro (puro, sin azúcar) con farinha en cualquier mercado de Belém (el mercado Ver-o-Peso es el sitio clásico).

    Cuencos de açaí espeso y sin azúcar con harina de yuca, servidos con cestas de pescado frito en Pará
    @paraiaca

    3. Tucumã

    El tucumã es el fruto de la palmera Astrocaryum tucumã, común en la Amazonía central. Su nombre viene del tupí antiguo tukũ, “fruto de la planta espinosa”, por las espinas negras que cubren el tronco y las hojas.

    La parte comestible es una pulpa naranja y fibrosa (firme, aceitosa, rica en vitaminas A y C y en omega 3, 6 y 9) con un sabor a medio camino entre la calabaza y el fruto seco tostado.

    En el estado de Amazonas está reconocido como patrimonio cultural y seña de identidad local. Su forma más famosa es el x-caboquinho: un panecillo relleno de tucumã, plátano macho frito y queijo coalho (un queso fresco para asar), casi siempre con café con leche. Es un desayuno tan ligado a la ciudad que figura como patrimonio cultural inmaterial de Manaos.

    Los locales también convierten el tucumã en paté, farofa (harina de mandioca tostada) y arroz de tucumã (arroz cocido con la pulpa).

    Dónde probarlo: cualquier panadería o puesto callejero de Manaos vende el x-caboquinho desde el amanecer.

    Sándwich al estilo x-caboquinho: pan francés relleno de pulpa amazónica anaranjada y queijo coalho fundido
    @yasaibrasil

    4. Tapioca

    La tapioca se hace a la plancha en las esquinas, de São Paulo a las playas del Nordeste: es un fijo de la comida brasileña en todo el país. Se elabora con almidón de yuca, la goma que se deposita cuando la yuca rallada se remoja y se prensa.

    Aunque se consume en todo el país, la tapioca nació en la Amazonía, y hasta el nombre es indígena: tipi’óka es la palabra tupí para el “coágulo” que se forma. Los tupí-guaraníes ya la extraían y desintoxicaban con seguridad la yuca brava, venenosa, milenios antes de que ningún químico explicara cómo.

    La yuca sigue siendo la columna vertebral de la dieta y la economía de la región: Pará es el mayor productor de Brasil, con casi 4 millones de toneladas (alrededor del 17,9% de la cosecha nacional).

    La tapioca es de lo más versátil: dulce, con coco y leche condensada, o salada, con queso y carne. Pero la forma más amazónica de comerla es sencilla: una tapioca caliente doblada alrededor de queijo coalho y tucumã, los dos sabores de la región en un solo bocado.

    Dónde probarla: en todo Brasil, de norte a sur, pero la versión amazónica auténtica está en Amazonas y Pará.

    Tapioca doblada rellena de queso fundido, carne desmechada, tomate, cebolla y pimenta-de-cheiro
    @iloveacainer

    👉 Leer más: Mejor época para viajar al Amazonas en Brasil

    5. Cupuaçu

    El cupuaçu (Theobroma grandiflorum) es un pariente cercano del cacao, originario del este de la Amazonía. El fruto es grande, con una cáscara dura y marrón y una pulpa blanca, jugosa y muy aromática que huele a una mezcla de chocolate y piña.

    Los pueblos indígenas comían la pulpa fresca y tostaban las semillas para hacer un chocolate amargo mucho antes de que la fruta tuviera nombre científico. Hoy, esas semillas tostadas dan el cupulate, la respuesta amazónica al chocolate.

    Como parte de la comida amazónica del día a día, es el ingrediente de postre más versátil de la región. Rica en fibra y enzimas, la pulpa entra en zumos, mousses, helados, flanes, dulces, compotas y licores.

    La mayor parte del cupuaçu de Brasil viene de Pará, Amazonas y Amapá, donde también alimenta sistemas de agrosilvicultura sostenible.

    Dónde probarlo: pide un zumo o un helado de cupuaçu en cualquier lugar del norte de Brasil.

    6. Pato no tucupi

    El pato no tucupi (pato en tucupi) es el plato más icónico de Pará. Reúne el pato, el tucupi (el caldo amarillo intenso que se prensa de la yuca brava y se cuece despacio hasta que desaparece su cianuro natural) y el jambu (una hoja amazónica que deja los labios y la lengua con un cosquilleo y un ligero adormecimiento). El ajo, la pimenta-de-cheiro y la achicoria lo rematan, servido con arroz blanco suelto y farinha.

    Su origen es la historia de la comida amazónica en miniatura: el tucupi y el jambu son indígenas y ribeirinhos, dominados en los ríos siglos antes de la llegada de los europeos, mientras que el pato llegó con los colonizadores. Una fusión cocinada en una sola olla.

    Hoy es el plato tradicional del Círio de Nazaré, la procesión mariana de Belém que reúne a unos dos millones de personas cada octubre, cuando las familias se juntan en torno al pato no tucupi como parte de la fiesta.

    Dónde probarlo: en Belém, la capital de Pará, hay varias opciones para comer pato no tucupi, como los restaurantes Ver-O-Açaí y Amazônia na Cuia.

    Pato no tucupi: muslo de pato dorado en caldo amarillo de tucupi con jambu, servido con arroz
    @combu_da_amazonia

    7. Tacacá

    El tacacá es la comida amazónica en su versión más ceremonial y, a la vez, más cotidiana. Se sirve hirviendo en una cuia (una calabaza) y se bebe directamente del cuenco: una base de goma de tapioca, inundada de tucupi y luego cargada de jambu y gambas secas.

    El resultado adormece y calienta la boca a la vez. Desciende del mani poi, una sopa indígena que los viajeros europeos ya describían en el siglo XVI. Hoy lo venden en la calle las tacacazeiras, mujeres que lo preparan igual desde hace generaciones.

    En ningún sitio está el tacacá tan unido a la vida urbana como en Manaos. Desde hace más de 20 años, el festival Tacacá na Bossa llena el Largo de São Sebastião, la plaza frente al Teatro Amazonas, de conciertos gratuitos de música regional y cuias humeantes de tacacá.

    El plato tiene incluso su propia fiesta: el Tacacá Fest une música amazónica en directo con la cuia y convierte un humilde aperitivo callejero en la estrella de la noche.

    Dónde probarlo: el tacacá se disfruta en varios puntos de Belém, y los puestos callejeros son la opción más tradicional. Por ejemplo: Barraca da Fafá, Tacacá da Dona Maria y Tacacá da Flávia.

    Una cuia de tacacá con jambu y camarones secos, junto a cuencos de camarones, jambu y un frasco de tucupi
    @tacacadatiasocorro

    👉 Leer más: Los mejores jungle lodges del Amazonas en Brasil

    ¡Prueba la comida amazónica viajando con PlanetaEXO!

    Ahora que conoces estos platos para chuparse los dedos, la mejor forma de entender la comida amazónica es comerla donde nace: en un puesto de mercado en Belém, en un festival en Manaos o en un barco que se desliza por las aguas del Rio Negro.

    PlanetaEXO es una plataforma de ecoturismo especializada en tours por la selva amazónica. Junto a los mejores operadores, guías y cocineros locales de la región, nuestro equipo se encarga de todo, desde una planificación sin complicaciones hasta experiencias a medida. ¡Contáctanos ahora!

  • Viajera en una canoa de madera contemplando el dosel de la selva inundada en una aventura por el Amazonas

    Qué hacer en el Amazonas: 7 actividades que llenan tus días en la selva

    Senderismo, canotaje por la selva inundada, pesca de pirañas, salidas nocturnas, visitas a comunidades y mucho más. Además, cómo tu elección entre lodge, crucero o campamento decide cuáles te tocan.

    El Amazonas funciona con agua. La regla del puerto de Manaus se lee a mano todos los días desde 1902 y cuenta una historia simple: el Río Negro sube hasta su punto máximo entre mayo y julio, normalmente en junio, y después baja a su mínimo a finales de octubre. Ese dato es clave para la gente del estado de Amazonas, porque el nivel del agua dicta buena parte de lo que pasa en la región, incluido el turismo.

    Por eso conviene entenderlo antes de reservar tus vacaciones en el Amazonas. Con el agua alta remas en canoa por dentro de la selva, entre ramas, sobre un suelo que en octubre habrías recorrido a pie. Con el agua baja aparecen playas de arena blanca donde antes iba la canoa. El mismo lugar, el mismo nombre de viaje, días completamente distintos.

    PlanetaEXO, una plataforma de ecoturismo especializada en tours por el Amazonas, preparó esta guía con las 7 actividades principales que llenan casi todos los itinerarios de la selva, y con la forma en que los lodges, los cruceros y los campamentos cambian cada una. ¡Míralas abajo!

    Lodge, crucero o campamento: dónde duermes decide cómo son tus días

    Bungaló de un lodge amazónico sobre pilotes, con hamaca y habitación iluminada, rodeado de selva
    .

    Antes de cualquier actividad hay una decisión que las condiciona todas: tu base. Las tres opciones no son tres niveles de precio de las mismas vacaciones en la selva amazónica, porque cada una te da un acceso distinto al bosque.

    Un lodge en la selva amazónica es fijo. Tienes cama, ventilador o aire acondicionado, restaurante y un radio de acción: todo lo que hagas ocurre a un par de horas del muelle. Para muchos viajeros ese radio es el precio a pagar, porque los buenos lodges están dentro de territorios donde vale la pena quedarse quieto. El Anavilhanas Jungle Lodge, por ejemplo, mira hacia el archipiélago de Anavilhanas, un laberinto de islas de aguas negras protegido como parque nacional con 350.469 hectáreas.

    Los cruceros por el Amazonas, en cambio, son alcance puro. El barco navega de noche, así que amaneces en un lugar nuevo y nunca repites un tramo de río. Así es como una embarcación puede incluir el Parque Nacional do Jaú, una de las áreas protegidas más grandes de la Amazonía y Patrimonio Mundial de la UNESCO, además de comunidades indígenas y encuentros con delfines, todo en un mismo itinerario.

    Un campamento renuncia a las dos cosas. En los tours que incluyen cursos de supervivencia en la jungla, como el Tour de Supervivencia en el Amazonas de 4 días, se duerme en hamacas bajo lonas, con mosquitero y un guía despierto toda la noche vigilando a los animales.

    1. Senderismo por la selva

    Excursionista al pie de un árbol gigante de la selva amazónica, mirando hacia el dosel
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    Esta es la versión honesta de una caminata por la selva amazónica: no vas a ver un jaguar. Lo que sí vas a ver son árboles, y resulta que ese es justamente el punto en cuanto alguien te enseña a leerlos.

    En toda la cuenca, un estudio de 2013 en Science calculó unas 16.000 especies de árboles entre unos 390.000 millones de árboles individuales, y encontró que solo 227 de esas especies (el 1,4 %) representan la mitad de todos los árboles en pie del Amazonas. Una diversidad así de densa es invisible para un ojo sin entrenar.

    Por eso es fundamental tener un guía al lado. Un profesional entrenado camina el mismo sendero que tú y narra un mundo distinto: qué corteza baja la fiebre, qué liana guarda agua potable, qué marca en un tronco dejó un pecarí esa misma mañana y a qué animal pertenece el canto que escuchas entre los árboles.

    Prepárate para calor, humedad estancada, barro y un ritmo más parecido al de un museo que al de un entrenamiento (los senderos suelen durar de 2 a 3 horas). El suelo de la selva es oscuro y silencioso porque casi toda la vida está arriba, en el dosel.

    2. Canotaje por la selva inundada

    Remero en una canoa deslizándose por el igapó inundado del Río Negro
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    Cuando el Río Negro sube, no solo llena su cauce: se mete en la selva y se queda ahí durante meses. El resultado es el igapó, un bosque inundado de aguas negras teñido del color del té cargado por los taninos de las hojas en descomposición. Su equivalente de aguas blancas es la várzea, inundada por el río Solimões, cargado de sedimentos. Los dos son bosques que se recorren remando por dentro y no por fuera, y el dosel que en octubre estaba a 15 metros sobre tu cabeza queda a la altura de los ojos en junio.

    Una lancha a motor no puede entrar ahí. Los espacios entre troncos son demasiado estrechos, el agua esconde ramas sumergidas y el ruido del motor vaciaría el lugar. En su lugar se usa una canoa a remo, cuyo deslizamiento silencioso te permite acercarte a los habitantes de la zona, como perezosos, caimanes, monos ardilla y muchos más.

    Las mejores aguas son el Río Negro y sus canales laterales, conocidos como igarapés, además de los lagos inundados de Anavilhanas y, del lado de Pará, el Arapiuns y el Tapajós.

    Un detalle que conviene tener en cuenta al planear tus vacaciones en el Amazonas: con el agua baja, el igapó es tierra firme. Si remar bajo el dosel es tu motivo para ir, viaja aproximadamente entre mayo y agosto.

    3. Pesca tradicional

    Piraña recién pescada colgando de una línea de mano durante una pesca en el Amazonas
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    Mucho antes de ser una actividad, la pesca era el almuerzo, y en casi toda la Amazonía lo sigue siendo. La cuenca tiene más de 2.400 especies de peces descritas, y solo el Río Negro reúne 1.165 de ellas, con 156 que no existen en ningún otro lugar de la Tierra. Es el sistema fluvial con más diversidad de peces del planeta, y la gente que vive en él ha comido de él durante milenios.

    La pesca de pirañas es la versión que incluye casi cualquier itinerario. Es de baja tecnología a propósito: palos, tramos de línea, anzuelos y trozos de carne son todo el equipo que necesitas, además de golpear mucho el agua para imitar a algo en apuros.

    Antes de que te asustes: las pirañas no son el animal que te vendieron las películas. De las cerca de 30 especies que hay en Sudamérica, la mayoría son omnívoras y carroñeras. De hecho, la gente se baña en aguas con pirañas todos los días en toda la Amazonía. Hay que ser prudente, claro, pero si sigues las instrucciones de tu guía vas a estar bien.

    Otros peces que puedes encontrar:

    El tucunaré (pavón), el cíclido más grande de América, de hasta 99 cm y 12,2 kg.

    El aruanã, que llega a 90 cm y salta fuera del agua para atrapar insectos en las ramas bajas.

    El tambaqui, de hasta 108 cm y 40 kg, que come frutos y semillas caídos en la selva inundada.

    El pirarucú (Arapaima gigas), uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo, con hasta 4,5 metros y 200 kg, que respira aire y tiene que subir a la superficie cada pocos minutos.

    La pesca tradicional amazónica no daña el ecosistema como sí lo hace la pesca masiva. Muchas comunidades locales manejan sus propios lagos: cuentan peces, fijan cuotas y controlan la entrada de barcos de afuera. Eso no solo mantiene la práctica respetuosa y sostenible, sino que además aporta ingresos a esas familias.

    En los itinerarios de viaje por el Amazonas, tú y tu guía pescan con líneas de mano, se quedan solo con lo que se va a comer y devuelven el resto al agua.

    4. Salidas nocturnas

    Guía barriendo la selva con una linterna durante una salida nocturna en el Amazonas
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    Después de la cena vuelves al bote. Alguien apaga el motor, otra persona pasa una linterna por la orilla y el margen se enciende con pares de brasas naranjas flotando sobre el agua.

    Ese brillo en los ojos no es un truco de la luz. Los caimanes tienen un tapetum lucidum: una capa de cristales de guanina detrás de la retina que devuelve la luz entrante a través de ella una segunda vez y duplica la probabilidad de captar cada fotón. Por eso cazan bien en oscuridad casi total, por eso son fáciles de encontrar de noche y casi imposibles de ver de día.

    Dos ojos muy separados y bajos en el agua indican un animal grande: la distancia entre ellos crece con el cráneo, así que un guía con experiencia estima el largo antes de que nada se mueva. El caimán negro es el que quieres que aparezca, porque es el mayor depredador de la cuenca amazónica y alcanza unos 5 metros.

    Otros animales pueden aparecer al caer la noche. Cuenta con ranas arborícolas, murciélagos pescadores, boas constrictoras, urutaús, martines pescadores y, con suerte, un mono nocturno, el único primate nocturno de América.

    👉 Lee más: ¿Cómo llegar a la selva amazónica en Brasil?

    5. Técnicas de supervivencia y campamento en la selva

    En un campamento de supervivencia cargas lo que necesitas hacia dentro de la selva, duermes donde paras y pasas los días aprendiendo cómo se mantiene viva la gente que vive ahí. El montaje es deliberadamente escaso: hamaca, mosquitero, una lona arriba contra la lluvia, fuego para cocinar y un guía despierto toda la noche. Las comidas son simples y en parte pescadas ese mismo día.

    Un curso de supervivencia en la jungla amazónica suele cubrir cómo hacer fuego en condiciones húmedas, construir un refugio con lo que hay en pie alrededor, encontrar agua potable en lianas y trampas de lluvia, orientarse sin sendero, identificar plantas comestibles y medicinales, trampas y nudos básicos, y cocinar sobre fuego abierto.

    Todo eso, y mucho más, lo aprendes de guías de supervivencia expertos que conocen la selva como la palma de su mano. Aquí el objetivo es aprender a leer las señales del bosque, así que sigue sus instrucciones y no te vayas con ninguna duda sin responder.

    No a todo el mundo le gusta una experiencia así. El campamento en la selva amazónica está pensado para viajeros que quieren sumergirse en la forma más cruda de la naturaleza. Si quieres desarrollar habilidades de supervivencia y no te molestan el calor, los insectos, no usar un baño de verdad y estar totalmente desconectado del mundo exterior, esta es tu opción.

    6. Visitas a comunidades ribereñas e indígenas

    Viajera recibiendo pintura facial indígena tradicional durante una visita a una comunidad del Amazonas
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    Buena parte de quienes viven en Amazonas reside en Manaus o en otras zonas urbanas, pero la selva no está habitada solo por animales.

    El censo brasileño de 2022 contó 1.694.836 personas indígenas de 391 pueblos que hablan 295 lenguas, y 867.900 de ellas, el 51,2 %, viven en la Amazonía Legal. Junto a ellas están los ribeirinhos, las comunidades de río cuyas casas se levantan sobre pilotes o directamente flotan.

    Cuando reservas tus vacaciones en el Amazonas con operadores respetuosos, las visitas se acuerdan con antelación, la comunidad marca el tono y el dinero se queda ahí. Lo que hagas en concreto depende de quién sea el anfitrión.

    En São Marcos, cerca de Alter do Chão, se vive de la yuca: vas a ver el molino que produce la farinha que se come con casi cada comida de la región. En Aldeia Atodi, una aldea indígena liderada por mujeres a orillas del Arapiuns, las guardianas te llevan por la selva con las plantas medicinales como tema.

    En Coroca y en Santo Antônio el día transcurre entre huertos, casas de harina y senderos de selva, con la gente que los trabaja. En la comunidad Aturiá, en el Río Negro, la visita es deliberadamente lenta: costumbres locales, historias de familia, fruta de temporada recién sacada del huerto e incluso un partido de fútbol con los niños.

    La versión más profunda que se ofrece es la expedición al Pico da Neblina, donde la caminata hasta la montaña más alta de Brasil, de 2.995 metros, entra en territorio yanomami y está guiada en cada paso por líderes yanomami.

    Más allá de la enorme riqueza cultural, los tours guiados contribuyen al mantenimiento y al desarrollo de las comunidades. Muchas familias obtienen una parte importante de su sustento del ecoturismo, lo que beneficia no solo a las personas sino también a la selva, porque se puede ganar la vida sin recurrir a prácticas potencialmente dañinas para la naturaleza.

    Si te interesan las experiencias culturales, recuerda: pregunta antes de fotografiar a alguien, compra la artesanía y ve con el guía que organizó tu operador en lugar de aparecer sin avisar.

    👉 Lee más: Ecoturismo en la selva amazónica: una solución a la deforestación

    7. Playas de río

    Vista aérea de una playa de río amazónica con sombrillas y mesas de colores sobre arena blanca
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    Cuando el agua baja, el Amazonas devuelve algo que casi ningún visitante espera: playas. Arena blanca y fina, agua tibia, sin sal, sin marea y sin ninguna forma de llegar que no sea en barco.

    Una playa de río amazónica es un banco de arena que pasa medio año bajo el agua. A medida que el río baja desde su pico de junio hacia el mínimo de finales de octubre, los bancos van saliendo uno a uno, y cuando el nivel toca fondo pueden extenderse cientos de metros. Después vuelven las crecidas y los borran por completo. Son estacionales en el sentido más estricto, lo que significa que la playa donde te bañaste el año pasado puede no volver con la misma forma.

    La mejor época para visitar la selva amazónica en busca de playas es, por lo tanto, la imagen invertida de la temporada de canotaje: aproximadamente de septiembre a diciembre, con su punto máximo alrededor del agua baja. El agua más clara está en los ríos de aguas negras y de aguas claras: el Tapajós en Alter do Chão, conocido como el Caribe de la Amazonía, y el Río Negro alrededor de Anavilhanas.

    Lo que se hace en una playa de río no es muy distinto de lo que se hace en una playa tradicional, con la excepción de que no hay océano, claro. Nadar, almorzar sobre la arena (¡no dejes basura!), tomar sol o dormir una siesta junto a la orilla. Perfecto para un momento tranquilo y sin prisa dentro de tus vacaciones en la selva amazónica.

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    Ahora que sabes qué llena de verdad los días en un viaje de naturaleza por la selva tropical más grande de la Tierra, la única pregunta que queda es qué base te da la versión que quieres y qué mes pone el agua donde la necesitas.

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  • Cómo visitar el Pantanal brasileño: guía de viaje

    Cómo visitar el Pantanal brasileño: guía de viaje

    ¿Te preguntas cuál es la mejor manera de visitar el Pantanal? En esta guía de viaje vas a encontrar todo lo que necesitas para planear tu viaje al santuario de fauna de Brasil.

    Hogar de la mayor población de jaguares del mundo y el mejor destino de Brasil para observar fauna, el Pantanal tiene cientos de especies distintas de aves y mamíferos. Su enorme extensión y su ecosistema único ofrecen una experiencia sin comparación para los amantes de la naturaleza, y lo convierten en una parada obligada para quien busca aventura y contacto con la naturaleza.

    Como plataforma especializada en tours por el Pantanal que trabaja con los mejores operadores locales, PlanetaEXO preparó una guía de viaje completa con la información esencial para tu viaje: cuándo es la mejor época para ir, cómo llegar, qué hacer y dónde alojarse. ¡Míralo abajo!

    Índice de contenidos:

    1. Sobre el Pantanal
    2. ¿Dónde está el Pantanal?
    3. ¿Cómo es la fauna del Pantanal?
    4. ¿Cómo llegar al Pantanal en Brasil?
    5. ¿Cuál es la mejor época para visitar el Pantanal?
    6. ¿Qué hacer en el Pantanal?
    7. ¿Dónde alojarse en el Pantanal, Brasil?
    8. ¿Cuántos días quedarse en el Pantanal?
    9. ¿Cuál es el mejor safari del Pantanal?
    10. ¿Qué llevar a un viaje al Pantanal en Brasil?
    11. ¿Qué hace tan especial al Pantanal?
    Vista aérea panorámica de las llanuras inundadas, los ríos sinuosos y los bosques verdes del Pantanal, Brasil, bajo un sol intenso.
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    Sobre el Pantanal

    El humedal más grande del planeta y Patrimonio Mundial de la UNESCO, el Pantanal combina de forma armónica fauna, flora y agua. Alimentado por los ríos Paraguay, Cuiabá, Miranda y Taquari, se caracteriza por inundaciones estacionales y recibe la influencia directa de tres grandes biomas brasileños: la selva amazónica, el Cerrado y el Bosque Atlántico.

    La rica biodiversidad del Pantanal se complementa con su importancia cultural, que permite a los visitantes sumergirse en el modo de vida tradicional de las comunidades locales que conviven con este ecosistema desde hace generaciones.

    En lo económico, el Pantanal vive de la pesca, el turismo y la ganadería, todo con un compromiso firme con la conservación. Con los años, los esfuerzos por explicar a locales y turistas los beneficios socioeconómicos de preservar el bioma han dado resultado y han fomentado una relación equilibrada e imprescindible entre la fauna y la actividad humana.

    Primer plano de una jaguar adulta lamiendo y acicalando a su cría en libertad, muestra de la rica biodiversidad del Pantanal, Brasil.
    @matthias_kern_photography

    👉 Lee más: 10 datos sobre el Pantanal

    ¿Dónde está el Pantanal?

    El Pantanal es tan enorme que se extiende por Brasil, Bolivia y Paraguay, aunque la mayor parte de su territorio está dentro de las fronteras brasileñas, en los estados de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul.

    Dividido en Pantanal Norte y Pantanal Sur, el bioma abarca más de 210.000 kilómetros cuadrados, solo un poco menos que todo el territorio de Guyana (214.969 km²).

    ¿Cómo es la fauna del Pantanal?

    Aunque suele quedar a la sombra del Amazonas, el Pantanal concentra la mayor densidad de fauna del continente. Es un paraíso para observadores y fotógrafos de naturaleza, con alrededor de 325 especies de peces, 656 de aves, 159 de mamíferos, 53 de anfibios y 98 de reptiles.

    Los jaguares son las estrellas de los humedales brasileños, pero también se ven con frecuencia otros animales nativos, como capibaras, nutrias gigantes, tuiuiús, ciervos de los pantanos y el misterioso lobo de crin.

    Un caimán descansando en aguas calmas con la cabeza reflejada en la superficie durante un paseo en barco por el Pantanal, Brasil.
    Photo: Keith Ladzinski, Caiman

    👉 Lee más:

    ¿Cómo llegar al Pantanal en Brasil?

    Al planear tu viaje es importante saber si vas al Pantanal Norte o al Pantanal Sur. Naturalmente, las rutas a considerar son distintas.

    Para quienes exploran el Pantanal Norte, la puerta de entrada es Cuiabá, capital de Mato Grosso, a la que se llega por el Aeropuerto Internacional Marechal Rondon (CGB), con vuelos directos desde capitales brasileñas (São Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Brasilia, etc.). Si vas a Porto Jofre pasando por Poconé, el trayecto sigue por la carretera Transpantaneira.

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    Campo Grande, capital de Mato Grosso do Sul, es el punto de partida para viajar a Aquidauana, Miranda y Corumbá, las ciudades que rodean el Pantanal Sur. El Aeropuerto Internacional de Campo Grande (CGR) tiene vuelos directos desde São Paulo, Río, Campinas, Brasilia, etc.

    👉 Compara nuestros tours por el Pantanal desde Campo Grande

    Un vehículo de safari 4x4 recorriendo un camino de tierra entre los exuberantes humedales del Pantanal, Brasil.
    Photo: Felipe Castellari, Caiman

    👉 Más detalles: Cómo llegar al Pantanal, Brasil

    ¿Cuál es la mejor época para visitar el Pantanal?

    El Pantanal es un destino para todo el año. Cada temporada tiene su propio encanto y sus oportunidades de exploración.

    La temporada de lluvias (de noviembre a diciembre) vuelve la vegetación de un verde intenso, mientras que la temporada húmeda (de diciembre a marzo) es conocida por la inundación de las llanuras y el desborde de los ríos, ideal para paseos en barco y observación de aves.

    Durante la temporada intermedia (de abril a junio) el nivel del agua empieza a bajar, lo que la convierte en un buen momento para la fauna. La temporada seca (de julio a octubre) es todavía mejor para observar animales, y también para cabalgar y caminar.

    Vista aérea de un vehículo de safari cruzando un largo puente de madera sobre los humedales inundados durante un safari en el Pantanal, Brasil.
    Photo: Felipe Castellari, Caiman

    👉 Más detalles: ¿Cuál es la mejor época para visitar el Pantanal?

    ¿Qué hacer en el Pantanal?

    Las experiencias del Pantanal son tan abundantes como el bioma mismo. ¡Mira abajo las actividades principales!

    Cabalgatas

    Andar a caballo es una forma tradicional de explorar que permite cruzar zonas inundadas y llegar a lugares de acceso difícil. ¡Así es como te metes de lleno en la verdadera vida pantanera!

    Un grupo de viajeros a caballo guiados por un baqueano por un sendero de bosque iluminado por el sol en el Pantanal.
    Photo: Layla Motta, Caiman

    Avistamiento de jaguares

    El Pantanal es el mejor lugar del mundo para ver jaguares en su hábitat natural. En el Pantanal Norte, sobre todo en los alrededores de Porto Jofre, los avistamientos son frecuentes en las orillas del río Cuiabá. La mayoría de los lodges ofrece safaris en barco con excelentes oportunidades para observar y fotografiar al felino más grande de América.

    👉 Compara nuestros tours de jaguares en el Pantanal norte y sur

    Ver jaguares en el Pantanal Sur es menos probable, pero desde luego no imposible. Casa Caiman, en Miranda, es el único lugar de la zona donde se pueden ver estos animales.

    Un jaguar salvaje entrando al río desde un banco de arena con observadores a lo lejos en el Pantanal, Brasil.
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    Safaris fotográficos

    Los safaris fotográficos del Pantanal se hacen en vehículos 4×4, que permiten recorrer paisajes muy distintos y capturar imágenes de la fauna, además de llegar a zonas remotas. Naturalmente, eso aumenta las posibilidades de encontrar especies raras y de conseguir primeros planos de la rica biodiversidad del bioma.

    Para garantizar las mejores tomas, los safaris fotográficos van guiados por profesionales con experiencia que conocen los puntos exactos para fotografiar aves, reptiles y mamíferos.

    Viajeros en un vehículo de safari 4x4 con logotipo observando un ciervo de los pantanos en un campo de pastos en el Pantanal, Brasil.
    Photo: Felipe Castellari, Caiman

    Paseos en barco

    Los paseos en barco son una gran opción para observar la fauna desde el agua. Mientras navegas por los ríos puedes ver una gran variedad de animales del Pantanal, como capibaras, caimanes, nutrias gigantes y muchísimas especies de aves.

    Una mujer remando en canoa por un río en calma al atardecer, reflejo de la tranquilidad de un viaje al Pantanal.
    Photo: Felipe Castellari, Caiman

    Avistamiento nocturno con focos

    Cuando cae la noche, los guías llevan a los visitantes a los humedales para observar animales nocturnos, como búhos y caimanes. Con focos y linternas, ver el Pantanal despertar de noche es algo que se queda contigo, porque muchas especies están más activas y son más fáciles de ver al amparo de la oscuridad.

    Primer plano de un búho pequeño asomado al hueco de un árbol durante un avistamiento nocturno con focos en el Pantanal, Brasil.
    @allecgomes.jpg

    Caminatas ecológicas

    Las caminatas ecológicas por el Pantanal son recorridos guiados a pie que permiten descubrir la flora y la fauna de la zona. Las dirigen guías con experiencia que comparten conocimientos sobre el ecosistema, las especies vegetales y el comportamiento animal.

    Dos excursionistas mirando y señalando hacia el dosel del bosque durante una caminata ecológica guiada en el Pantanal.
    Photo: Felipe Castellari, Caiman

    👉 Mira nuestros tours por el Pantanal y disfruta de estas experiencias increíbles

    ¿Dónde alojarse en el Pantanal, Brasil?

    En general, los alojamientos del Pantanal están en haciendas tradicionales que se han convertido en áreas de conservación gracias al ecoturismo. Eso te da una muestra auténtica de la vida pantanera mientras disfrutas de una estadía muy cómoda, con comidas ricas, habitaciones cómodas y servicios de primer nivel.

    Si vas al Pantanal Norte, reserva tu alojamiento en Porto Jofre, Poconé, Barão de Melgaço o Cáceres. Vas a encontrar alojamientos sencillos pero acogedores, con un estilo rústico con encanto que refleja directamente el día a día local.

    Miranda, Aquidauana y Corumbá, en el Pantanal Sur, tienen una gran variedad de alojamientos, de los más modestos a los de lujo. Sea cual sea la categoría, todos combinan hospitalidad, instalaciones cómodas y sostenibilidad.

    El lounge exterior de Casa Caiman de noche, con fogatas y sillas de madera bajo un cielo azul profundo lleno de estrellas.
    Photo: Felipe Castellari, Caiman

    👉 Lee más: ¿Dónde alojarse en el Pantanal?

    ¿Cuántos días quedarse en el Pantanal?

    Necesitas al menos 4 días para disfrutar de verdad de la riqueza del Pantanal, con safaris al amanecer y al atardecer, explorar hábitats distintos y aumentar tus posibilidades de ver especies como jaguares, nutrias gigantes, guacamayos jacinto, capibaras, etc.

    Quedándote 5 días o más vas a poder visitar regiones más remotas, sumarte a actividades especializadas (rastreo de jaguares, expediciones de observación de aves, tours enfocados en fotografía) y acercarte más a los proyectos locales de conservación.

    No lo olvides: llegar a una de las ciudades de entrada al bioma exige bastante tiempo de carretera por las distancias que hay, así que prepárate para dedicar al menos 3 horas. El trayecto en sí es una miniaventura y ofrece buenas oportunidades para ver fauna. ¡Disfrútalo como parte de tu viaje al Pantanal!

    Viajeros observando un oso hormiguero gigante buscando alimento en un campo abierto durante un viaje al Pantanal al atardecer.
    Photo: Felipe Castellari, Caiman

    👉 Más detalles: ¿Cuántos días pasar en el Pantanal?

    ¿Cuál es el mejor safari del Pantanal?

    Al elegir tu safari en el Pantanal entran en juego varios factores: el tipo de fauna, el nivel de comodidad, las actividades que prefieres y el presupuesto.

    El Pantanal Norte, sobre todo alrededor de Porto Jofre, es perfecto para observar fauna. Los safaris en barco suelen navegar por el río Cuiabá en busca de jaguares y otras especies nativas. Míralo: Safari de Jaguares en el Pantanal, Porto Jofre, Cuiabá.

    Como alternativa, el Pantanal Sur también ofrece experiencias de safari notables. Si tienes un presupuesto más amplio, la mejor opción es el refugio ecológico para jaguares, reconocido por sus esfuerzos de conservación y educación, que ayudan a sostener la fauna local y a impulsar un turismo respetuoso con el medio ambiente.

    Es además el único lugar del sur que garantiza un 98 % de probabilidad de ver jaguares y que al mismo tiempo ofrece alojamiento de lujo. Míralo: Safari de Lujo en el Pantanal.

    Para quien tiene un presupuesto limitado hay otras opciones de safari en el Pantanal Sur, incluidos los tours por el Pantanal desde Campo Grande. Aventuras así ofrecen una experiencia excelente de observación de fauna, con cabalgatas, paseos en barco, safaris en jeep y caminatas ecológicas. Los alojamientos son sencillos, pero increíblemente acogedores.

    Tres guacamayos jacinto de plumaje azul intenso volando en un cielo despejado durante un safari en el Pantanal, Brasil.
    Photo: Felipe Castellari, Caiman

    👉 Lee más: ¿Cuál es el mejor safari del Pantanal en Brasil?

    ¿Qué llevar a un viaje al Pantanal en Brasil?

    Al preparar un viaje al Pantanal, llevar el equipo adecuado es clave para tu comodidad y tu seguridad. Esta es la lista de imprescindibles para aprovechar al máximo la experiencia:

    • Ropa ligera, incluida al menos una camisa de manga larga con protección UV y shorts o pantalones (en colores tierra o claros)
    • Chaqueta ligera
    • Rompevientos o chaqueta impermeable
    • Traje de baño
    • 2 pares de calzado (tenis o zapatos de caminar y botas de montaña)
    • Sandalias (o zapatos de agua)
    • Calcetines
    • Sombreros o gorras
    • Lentes de sol
    • Protector solar resistente al agua (SPF30+)
    • Repelente de insectos
    • Toalla de baño y toallita
    • Cámara, pilas o cargador de baterías para cámaras (la cámara sumergible también es muy recomendable)
    • Linterna frontal o de mano y pilas de repuesto
    • Bolsa estanca para cámaras y equipo personal
    • Mochila de día para caminatas y salidas cortas
    • Binoculares
    • Snacks no perecederos
    • Botella de agua reutilizable e irrompible
    Tres viajeros guiados por un sendero de bosque denso con la luz del sol filtrándose entre los árboles en el Pantanal
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    ¿Qué hace tan especial al Pantanal?

    Viajar a uno de los ecosistemas más fascinantes del mundo no solo te permite escapar del ritmo urbano: también te da una inmersión auténtica en naturaleza intacta.

    El Pantanal es un destino único, con la oportunidad de presenciar una biodiversidad enorme mientras impulsas el turismo local, apoyas a las comunidades y ayudas a los esfuerzos de conservación.

    Las costumbres locales suman además una capa cultural que enriquece el viaje. A través de las actividades de ecoturismo, los visitantes se meten de lleno en esa mezcla única de tradición y naturaleza para vivir experiencias que no existen en ningún otro lugar de la Tierra.

    Un grupo de capibaras de pie entre los pastos junto a la orilla de un río con la luz de la mañana en el Pantanal, Brasil.
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    ¡Esperamos que hayas disfrutado nuestra guía de viaje del Pantanal! Ahora que ya sabes todo sobre este lugar increíble, es hora de empezar a planear tus vacaciones.

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  • ¿Cuándo visitar el Parque Nacional dos Lençóis Maranhenses?

    ¿Cuándo visitar el Parque Nacional dos Lençóis Maranhenses?

    Lençóis Maranhenses es un destino para todo el año, pero el clima es estable y las lagunas emblemáticas están llenas justo después de la temporada de lluvias

    La mejor época para visitar Lençóis Maranhenses va de mayo a septiembre, cuando las lagunas están en su punto más lleno tras la temporada de lluvias y el clima suele ser más estable.

    Vista aérea de las dunas de Brasil con canales de agua sinuosos que reflejan la luz dorada de un atardecer intenso.
    Photo: Marcio Cabral

    Fuera de ese periodo el destino sigue teniendo muy buenas opciones de ocio y de contacto con la naturaleza, pero el cambio de paisaje que provoca el clima modifica los itinerarios, sobre todo en lo que respecta a las lagunas.

    Dicho de otro modo: las dunas de Brasil se pueden disfrutar todo el año, pero hay algunas cosas a tener en cuenta para asegurarte de reservar tu viaje en el momento adecuado para las actividades que buscas.

    Conoce la guía completa que preparó con cuidado PlanetaEXO, una plataforma de ecoturismo especializada en tours por Lençóis Maranhenses. ¡Míralo abajo!

    El clima en Lençóis Maranhenses

    Lençóis Maranhenses tiene un clima tropical con poca variación de temperatura a lo largo del año. La temporada de lluvias (de febrero a abril) trae precipitaciones fuertes que hacen que lagos y ríos alcancen sus niveles más altos. La temperatura media va de 30 °C a 32 °C.

    En la temporada seca (de mayo a septiembre) las temperaturas cambian poco (de 31 °C a 33 °C) y las lluvias cesan, pero las lagunas siguen llenas: perfecto para nadar, bucear y bañarse con un clima estable y agradable.

    A medida que avanzan los meses, a partir de octubre, las lagunas empiezan a retroceder y dejan al descubierto la inmensidad de las dunas de arena, otra forma distinta, e igual de hipnótica, de vivir el Parque Nacional dos Lençóis Maranhenses en Brasil.

    Ten en cuenta una cosa: aunque se pueden describir los patrones de clima habituales y el estado típico de las lagunas en Lençóis Maranhenses, el clima es impredecible por naturaleza. Como la cantidad real de lluvia y el estado de las lagunas que resulta de ella varían de un año a otro, conviene consultar los pronósticos más recientes al planear el viaje para tener expectativas ajustadas a tu visita.

    Cuándo es la mejor época para visitar las lagunas de Lençóis Maranhenses: mes a mes

    Las miles de lagunas de Lençóis Maranhenses son, sin duda, el principal atractivo del parque nacional. De tamaños y profundidades distintos, son conocidas por sus aguas de un azul cristalino y por sus condiciones perfectas para nadar, bucear o simplemente descansar.

    Ahora bien, su formación depende directamente del volumen de lluvia, lo que significa que hay meses más favorables que otros para disfrutarlas.

    Lençóis Maranhenses en enero

    Enero trae un ambiente tranquilo mientras las dunas se extienden en toda su inmensidad. Ideal para exploraciones pausadas, es la temporada más seca de la región. Los paisajes son distintos, más blancos y dorados por la arena y la luz del sol, y menos decorados con el azul de las lagunas, pero su belleza sigue siendo innegable.

    Las temperaturas rondan los 31 °C (87 °F) durante el día y bajan a 25 °C (77 °F) por la noche. El clima es caluroso y húmedo, así que conviene llevar ropa ligera y aireada.

    El sol se pone con fuerza sobre dunas de arena onduladas y un arroyo poco profundo que serpentea por el Parque Nacional dos Lençóis Maranhenses, en Brasil.
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    ¿Por qué visitarlo en enero?

    Enero marca la temporada baja en Lençóis, así que es perfecto para quien busca soledad y calma. Con menos movimiento turístico y vistas despejadas, también es un muy buen momento para la fotografía.

    Aunque las lagunas no están en su punto máximo, todavía se pueden encontrar algunos puntos elegidos para darse un chapuzón.

    Lençóis Maranhenses en febrero

    Febrero es el mes de transición hacia la temporada de lluvias, perfecto para disfrutar de Lençóis antes de que aumenten las precipitaciones. Las condiciones climáticas cambian poco y, igual que en enero, las temperaturas son templadas, aunque las brisas suaves se notan bastante más.

    ¿Por qué visitarlo en febrero?

    Como febrero abre la temporada de lluvias, vas a ver las lagunas llenándose poco a poco, un anticipo del cambio de paisaje. Es un gran momento para hacer travesías por el parque y visitar zonas aisladas, como el oasis de Baixa Grande y Queimada dos Britos.

    👉 Explora la aventura: Travesía de 5 días por Lençóis Maranhenses

    Lençóis Maranhenses en marzo

    Las temperaturas siguen la media de enero y febrero, acompañadas de una brisa agradable. Como la humedad llega al 83 %, el clima se vuelve bastante bochornoso.

    Con la llegada de la temporada de lluvias, una renovación vibrante se apodera del Parque Nacional dos Lençóis Maranhenses en Brasil. Alimentadas por la lluvia, cada día se llenan lagunas recién formadas.

    Una persona camina sola por la orilla de una laguna de un azul vivo que serpentea entre vastas dunas de arena blanca bajo un cielo nublado y dramático.
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    ¿Por qué visitarlo en marzo?

    Marzo es un buen momento para visitarlo porque la temporada de lluvias está en pleno apogeo. Las lagunas se van llenando y el paisaje gana fuerza. También es muy bueno para caminar, con temperaturas agradables y menos turistas alrededor.

    Lençóis Maranhenses en abril

    Las temperaturas van de 25 a 30 °C (de 77 a 86 °F). Prepárate para un clima caluroso acompañado de una brisa suave. Aunque las lagunas todavía no están en su punto más lleno, abril ofrece la primera oportunidad del año de nadar de verdad en los cuerpos de agua que van apareciendo.

    El clima agradable crea el escenario perfecto para recorrer la región y permite disfrutar de senderos y tours con comodidad.

    ¿Por qué visitarlo en abril?

    Las travesías y todo tipo de actividades al aire libre son excelentes durante este mes. ¡Disfruta de Lençóis sin acalorarte de más ni quedar atrapado en demasiada lluvia!

    👉 Lee más: 10 datos sobre los Lençóis Maranhenses

    Lençóis Maranhenses en mayo

    En mayo las lluvias intensas amainan, aunque todavía es posible encontrarse con alguna tormenta rápida. El clima es cálido, la humedad es alta e incontables lagunas están completamente formadas entre las dunas, listas para recibir visitantes.

    Aun así, es apenas el comienzo de la temporada alta, lo que significa que el parque sigue relativamente vacío. Por eso muchos consideran que mayo es la mejor época para visitar Lençóis Maranhenses.

    Una mujer sentada sobre una toalla estampada en lo alto de una duna, disfrutando del clima cálido de Lençóis Maranhenses y del atardecer sobre una laguna serena.
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    ¿Por qué visitarlo en mayo?

    Con menos lluvia y las lagunas completamente llenas, mayo es un mes excelente para reservar tu viaje: hay menos tráfico turístico y precios bastante más bajos. ¡Muy buen momento para todas las actividades principales de Lençóis, como las travesías y el baño!

    Lençóis Maranhenses en junio

    Junio es un mes de invierno en Brasil, pero es cuando Lençóis Maranhenses brilla más. Clima cálido, menos humedad, pocas probabilidades de lluvia, cielo de un azul intenso y lagunas completamente llenas: todo lo que necesitas para una experiencia enorme.

    A medida que avanza la temporada alta, el parque nacional se llena más de gente, pero nada que vaya a afectar negativamente tu viaje.

    Vista aérea de pozas de un azul vivo entre dunas de arena de un blanco rotundo, en el mes ideal para visitar las lagunas de Lençóis Maranhenses.
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    ¿Por qué visitarlo en junio?

    Las lagunas están en su mejor momento y el clima es bastante estable en junio. Es una época fantástica para nadar, hacer paseos en barco por el río Preguiças y caminar.

    Lençóis Maranhenses en julio

    Las temperaturas mantienen una media de 31 °C (88 °F) durante el día y 24 °C (76 °F) por la noche. Con menos humedad y una probabilidad moderada de lluvia, julio conserva las condiciones fantásticas para disfrutar de Lençóis.

    ¿Por qué visitarlo en julio?

    La temporada alta está en su punto máximo en julio por las vacaciones escolares de Brasil. El ambiente es muy animado, pero aun así hay momentos de descanso para quien necesita un respiro bien merecido, sobre todo en Atins y Santo Amaro, las ciudades base más tranquilas del parque nacional.

    👉 Lee más: ¿Cómo llegar a Lençóis Maranhenses?

    Lençóis Maranhenses en agosto

    En agosto sigue siendo temporada alta, pero el parque está menos concurrido porque las vacaciones escolares ya terminaron. El clima en Lençóis Maranhenses es cálido, 32 °C (90 °F), y hay muy poca probabilidad de lluvia, así que es un buen momento para refrescarse en las lagunas y sumarse a los paseos en barco.

    Agosto es también cuando empieza a despegar la temporada de kitesurf. La playa de Atins recibe turistas de todo el mundo, que llenan el cielo brillante de cometas de colores.

    ¿Por qué visitarlo en agosto?

    Agosto es animado y, aun siendo temporada alta, algo menos concurrido que julio. Es un buen momento para disfrutar de todo lo que ofrece Lençóis Maranhenses y quizá tomar unas clases de kitesurf en la playa de Atins.

    Lençóis Maranhenses en septiembre

    Septiembre sigue considerándose una de las mejores épocas para visitar Lençóis Maranhenses. El clima es caluroso, la humedad es baja, la probabilidad de lluvia es casi nula y el parque está aún menos concurrido.

    Vista cenital de una persona nadando en aguas cristalinas y poco profundas sobre un fondo de arena con textura durante un tour por Lençóis Maranhenses.
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    ¿Por qué visitarlo en septiembre?

    Este mes ofrece una perspectiva distinta del parque. Con la temporada baja acercándose, puedes recorrer las inmensas dunas de arena en un ambiente más sereno, lejos de las multitudes habituales. ¡Es tu última oportunidad de ver las lagunas completamente llenas!

    Lençóis Maranhenses en octubre

    El clima es cálido y seco, lo que significa que las lagunas se van haciendo más pequeñas. El parque nacional está todavía menos concurrido, porque octubre marca el inicio de la temporada baja.

    ¿Por qué visitarlo en octubre?

    Aunque las lagunas no están en su nivel más alto, siguen teniendo agua suficiente para un baño refrescante. Octubre es más tranquilo y sosegado, perfecto para caminatas relajadas, contemplación de la naturaleza y convivencia con la gente local.

    Lençóis Maranhenses en noviembre

    Noviembre trae temperaturas de 26 a 32 °C (de 78 a 90 °F), acompañadas de vientos moderados. Es cuando el parque está casi vacío, porque las lagunas se reducen y algunas incluso desaparecen.

    Un grupo de turistas camina por el lecho seco y pardo de una laguna rodeado de grandes dunas de arena blanca durante la temporada seca.
    Photo: Glauco de Souza Santos

    ¿Por qué visitarlo en noviembre?

    Con menos gente alrededor y una brisa agradable, noviembre es un momento fantástico para quien quiere vivir la belleza natural del parque de una forma más relajada. Es especialmente bueno para hacer travesías y apreciar la belleza de las dunas de arena.

    Lençóis Maranhenses en diciembre

    En diciembre cuesta encontrar lagunas, pero quedan algunas en Santo Amaro. Quien quiera refrescarse puede disfrutar del mar y probar el kitesurf en la playa de Atins, porque las temperaturas son altas y los días bastante ventosos.

    Palmeras altas proyectan sombras sobre una playa blanca frente a aguas oceánicas en calma por donde navegan barcos, en la ruta para llegar a Lençóis Maranhenses.
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    ¿Por qué visitarlo en diciembre?

    Aunque las lagunas están casi secas del todo, diciembre es un buen mes para quien quiere caminar y disfrutar del parque con menos tráfico turístico antes de la temporada de lluvias. Pese a la sequía, Santo Amaro y la playa de Atins son muy buenos lugares para actividades acuáticas.

    Explora las dunas de arena y las lagunas del Parque Nacional dos Lençóis Maranhenses con PlanetaEXO

    Como has podido ver, la mejor época para visitar Lençóis Maranhenses depende de lo que busques, porque el parque ofrece oportunidades para experiencias enormes incluso cuando sus lagunas emblemáticas no están en su punto más lleno.

    PlanetaEXO, una plataforma de ecoturismo especializada en tours por Lençóis Maranhenses, te ayuda con todo lo que necesitas para un viaje redondo, incluida la elección del periodo adecuado, los itinerarios a medida, el alojamiento, los traslados, etc. ¡Contáctanos ahora!

  • Cómo viajar al Amazonas en Brasil: guía de viaje

    Cómo viajar al Amazonas en Brasil: guía de viaje

    Aprende todo lo que necesitas saber antes de disfrutar de tu tour por el Amazonas en Brasil: cuándo es la mejor época para ir, cómo llegar, cuáles son las actividades principales y mucho más.

    ¿Eres amante de la naturaleza y tu mayor sueño es visitar la selva amazónica en Brasil para vivir las maravillas de la selva tropical más grande del mundo? Si la respuesta es un sí rotundo, llegaste al lugar indicado.

    Hay muchas formas de descubrirla: desde tours guiados con acampada en plena naturaleza hasta estancias en jungle lodges de lujo o cruceros fluviales.

    Para ayudarte a planear tus vacaciones, PlanetaEXO, una plataforma de ecoturismo especializada en tours por la selva amazónica en Brasil, preparó esta guía de viaje. ¡Míralo abajo y descubre cómo visitar el Amazonas y otros datos importantes sobre este destino!

    Índice de contenidos:

    1. Sobre el Amazonas
    2. ¿Dónde está la selva amazónica?
    3. ¿Se puede visitar la selva amazónica?
    4. ¿Cómo llegar a la selva amazónica?
    5. ¿Cuál es la mejor época para visitar la selva amazónica en Brasil?
    6. ¿Qué hacer en la selva amazónica?
    7. Animales de la selva amazónica, Brasil
    8. ¿Dónde alojarse en la selva amazónica?
    9. ¿Cuántos días quedarse en la selva amazónica?
    10. Viajar al Amazonas en Brasil: ¿cuánto cuesta?
    11. ¿Hace falta alguna vacuna para ir a la selva amazónica en Brasil?
    12. ¿Es seguro visitar la selva amazónica en Brasil?
    13. ¿Qué llevar a un viaje por la selva amazónica?
    14. ¿Vale la pena viajar al Amazonas?
    Cómo visitar la selva amazónica: Reserva Nacional Cristalino
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    Sobre el Amazonas

    Si fuera un país, el Amazonas sería el séptimo más grande del mundo. Abarca 6,7 millones de km², el doble que India.

    Los números grandes siguen, esta vez con la fauna y la flora: hay 30 millones de especies de animales, aunque no todas se han catalogado oficialmente todavía, 2,5 millones de tipos de insectos, y 2.500 y 30.000 variedades de árboles y plantas, respectivamente.

    En cuanto a la cuenca hidrográfica, el 20 % del agua dulce del planeta pertenece al Amazonas. Solo el río Amazonas tiene una extensión de 6.400 km: baja de la cordillera de los Andes y desemboca en el océano Atlántico.

    Semejante riqueza reúne más de la mitad de toda la biodiversidad del mundo, lo que hace que el valor de la selva amazónica sea incalculable e irremplazable.

    Panorámica aérea de los canales del río Amazonas y sus islas verdes y exuberantes, que muestra la enorme cuenca y el ecosistema de agua dulce del sistema.
    Photo: Felipe Castellari

    👉 Lee más: 15 datos sobre la selva amazónica en Brasil

    👉 Read more: 15 datos sobre la selva amazónica en Brasil

    ¿Dónde está la selva amazónica?

    La selva amazónica está en Sudamérica y llega a ocho países distintos: Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.

    El 59 % de su superficie está solo en Brasil, y toca los estados de Amazonas, Mato Grosso, Pará, Acre, Amapá, Rondônia, Roraima y Tocantins.

    ¿Se puede visitar la selva amazónica?

    Sí, por supuesto. Pero es importante apoyarse en profesionales que conozcan de verdad la zona. La selva es bellísima, pero la naturaleza salvaje puede ser dura. Así que, si alguna vez te preguntaste si es seguro visitar la selva amazónica, la presencia de guías cualificados es fundamental e innegociable.

    Además, es la mejor manera de apreciar la naturaleza en toda su dimensión, porque una persona experta sabe cómo moverse por la selva. Las actividades son muchísimas, pero hay factores que conviene tener en cuenta para que todo el mundo las disfrute, como las condiciones del clima y los lugares adecuados para ver animales.

    De hecho, los tours por el Amazonas en Brasil se fomentan porque también pueden ser una buena forma de garantizar su preservación. El ecoturismo es una herramienta potente para dar trabajo a las comunidades locales. Cuando las empresas de viajes sostenibles emplean a estas personas, las animan a trabajar a favor de la selva en lugar de su degradación.

    Turistas disfrutando de un tranquilo paseo en barco por un río amazónico al anochecer, observando la naturaleza con un guía local que garantiza una experiencia segura.
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    El ecoturismo también genera conciencia sobre problemas ambientales como la deforestación, la contaminación y el cambio climático. Al ver las maravillas del Amazonas, los viajeros entienden del todo por qué es tan importante protegerlo, y eso puede llevarlos a implicarse en proyectos de conservación no solo en la selva sino también en sus países de origen.

    Mujer indígena aplicándose pintura facial tradicional roja y negra, muestra de la rica cultura de las comunidades locales del Amazonas apoyadas por el ecoturismo.
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    👉 Lee más:

    ¿Cómo llegar a la selva amazónica?

    Hay varias formas de visitar la selva amazónica en Brasil, pero la más cómoda es volar a Manaus, la capital de Amazonas.

    Desde Estados Unidos se puede salir de Miami (MIA) y volar directo a Manaus (MAO). Desde Fort Lauderdale (FLL) los vuelos con conexión hacen escala en Bogotá (BOG), Ciudad de Panamá (PTY), Belém (BEL) y São Paulo (VCP o GRU).

    Desde Europa también hay que contar con escalas en Río de Janeiro (GIG), Belo Horizonte (CNF), Recife (REC), Fortaleza (FOR) o Brasilia (BSB), según el punto de salida.

    Hidroavión atracado en un muelle fluvial de Manaus, un medio de transporte habitual para llegar a los jungle lodges más remotos del Amazonas y explorar la naturaleza.
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    El Amazonas de Mato Grosso y de Pará también son grandes destinos para explorar la naturaleza. En ese caso, lo mejor es volar a las capitales de esos estados.

    👉 Más detalles: ¿Cómo llegar a la selva amazónica en Brasil?

    ¿Cuál es la mejor época para visitar la selva amazónica en Brasil?

    Aunque el Amazonas se considera un destino para todo el año, el periodo de enero a septiembre ofrece las mejores condiciones porque evita el punto máximo de la temporada seca. Al mismo tiempo, hay buenas opciones de senderos y agua suficiente para las actividades acuáticas.

    Canoa navegando por el bosque inundado (igapó) durante la temporada húmeda en el Amazonas, rodeada de árboles reflejados en el agua.
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    La temporada húmeda (de diciembre a mayo) es ideal para quien quiere disfrutar de los ríos amazónicos en kayak o canoa, nadando y explorando los igapós (bosques inundados). Las tormentas son habituales, pero no duran demasiado.

    La temporada seca (de junio a noviembre), en cambio, es popular porque suele permitir actividades tanto de agua como de tierra. Ahora bien, las sequías prolongadas son cada vez más frecuentes, sobre todo de octubre a diciembre. Eso hace bajar el nivel del agua y limita el acceso a algunas zonas e itinerarios, aunque la situación tiende a mejorar en enero.

    Guía local explicando la flora a un grupo de turistas durante una caminata por la selva amazónica.
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    👉 Lee más: Cuál es la mejor época para visitar la selva amazónica en Brasil

    ¿Qué hacer en la selva amazónica?

    Además de cómo visitar la selva amazónica, qué hacer durante el viaje es una de las preguntas más frecuentes de quienes quieren pasar ahí sus vacaciones.

    Turistas aventureros con casco practicando escalada de árboles y rapel en lo alto del dosel amazónico.
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    Cada tour por la selva amazónica en Brasil tiene su propio itinerario, pero hay algunas actividades que los turistas pueden esperar, como:

    • Caminatas por la selva
    • Paseos en barco
    • Kayak
    • Canotaje
    • Cruceros fluviales
    • Navegar por el Encuentro de las Aguas
    • Observación de fauna
    • Escalada de árboles
    • Exploración de cuevas
    • Inmersión en la selva desde jungle lodges
    • Visitas a comunidades locales, incluidos grupos indígenas

    👉 Lee más: Las mejores cosas que hacer en la selva amazónica en Brasil

    Animales de la selva amazónica, Brasil

    Hay millones de especies de animales en este ecosistema, pero algunos se consideran símbolos de la selva, como la misteriosa águila harpía, los guacamayos de colores (rojos y azules), los monos araña negros, los jaguares, los perezosos, los simpáticos delfines rosados del Amazonas y las voraces pirañas.

    Los dos últimos, en particular, son grandes estrellas del Amazonas. La interacción con los delfines es una de las actividades favoritas, mientras que la pesca de pirañas dispara la adrenalina de todo el mundo, una actividad siempre supervisada por guías con experiencia y respetando prácticas sostenibles, por supuesto.

    Mejores jungle lodges del Amazonas. Zona de estar acogedora dentro de un lodge amazónico, con grandes ventanales que ofrecen vistas envolventes de la selva densa que lo rodea.
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    Ten en cuenta una cosa: pese a la abundancia de fauna, no hay ninguna garantía absoluta de ver estos animales, y hay varias razones. La vegetación densa dificulta los avistamientos, algunas especies tienden a esconderse de las personas (sobre todo de día) y los operadores locales siguen protocolos estrictos para no molestar a los animales.

    👉 Lee más: Los mejores tours y destinos de fauna en Brasil

     

    ¿Dónde alojarse en la selva amazónica?

    Mucha gente se pregunta si hay hoteles en el Amazonas. La respuesta es sí, pero se conocen como jungle lodges porque están en medio de la selva.

    Vista aérea de la piscina de un ecolodge de lujo enclavado en plena vegetación de la selva amazónica, con espacio de descanso en la naturaleza.
    Photo: Felipe Castellari

    Los lodges ofrecen alojamiento cómodo, zonas de ocio (piscinas, áreas de entretenimiento, gimnasios, lounges, bares, tiendas de regalos), buenos restaurantes y actividades exclusivas por la selva. De los más modestos a los de lujo, hay una opción para cada persona.

    Otra alternativa son los cruceros fluviales, que funcionan de forma parecida a los cruceros clásicos del océano, pero con menos pasajeros y navegando por las aguas de los ríos amazónicos, como el Río Negro, el Solimões, el Tapajós y el propio río Amazonas.

    Delfín rosado del Amazonas nadando en las aguas oscuras del Río Negro, un encuentro único con la fauna y un símbolo de la selva brasileña.
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    Los mejores cruceros por el Amazonas en Brasil incluyen buenos camarotes con baño privado, restaurante a bordo y muchas opciones de entretenimiento; es una forma fantástica de vivir la naturaleza.

    Si no te importa renunciar a la comodidad con tal de sumergirte del todo en la naturaleza, nuestra sugerencia es el Tour de Supervivencia en la Selva Amazónica, un viaje fantástico en el que pasas las noches acampando en medio de la selva. Acompañado por guías cualificados, vas a dormir en hamacas, cocinar tu comida en la fogata e incluso aprender técnicas de supervivencia.

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    ¿Cuántos días quedarse en la selva amazónica?

    La duración de tu viaje depende de lo inmersiva que quieras que sea la experiencia.

    Un tour de 3 días es lo recomendable para quien tiene la agenda apretada: es corto, pero aun así da para recorridos por el río, caminatas guiadas por la selva y una primera introducción a los ecosistemas únicos de la selva tropical. Es una buena opción si estás de paso por Manaus o si combinas el Amazonas con otros destinos de Brasil.

    Vista aérea de una bifurcación de río e islas verdes y exuberantes en la cuenca amazónica, que destaca la región
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    Viajar al Amazonas en Brasil: ¿cuánto cuesta?

    El costo de un viaje al Amazonas en Brasil depende de varios factores, como la categoría del alojamiento, el tamaño del grupo, la duración del viaje y los itinerarios.

    Viajeros haciendo kayak por un tranquilo río amazónico, una forma ecológica de observar de cerca el ecosistema de la selva.
    Photo: Samuel Melim

    Por ejemplo, los tours con acampada en plena naturaleza son una opción más económica y ofrecen una experiencia cruda e inmersiva, mientras que los lodges de lujo dan comodidad de alta gama a un precio más alto. Quien viaja solo puede enfrentar costos más altos por el suplemento de habitación individual, mientras que quien viaja en grupo se beneficia de compartir gastos.

    PlanetaEXO selecciona los mejores tours por la selva amazónica en Brasil, con precios (por persona) que van de € 369 para las expediciones básicas de acampada hasta € 3.910 para los paquetes de lujo premium, sin incluir los boletos de avión.

    ¿Hace falta alguna vacuna para ir a la selva amazónica en Brasil?

    A diferencia de otros países (Bolivia, Colombia, Guyana, Panamá y Venezuela), no se exige la vacuna contra la fiebre amarilla para visitar el Amazonas en Brasil, porque ANVISA (la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil) no considera que la enfermedad sea un riesgo en el territorio nacional.

    Aun así, se recomienda encarecidamente que los turistas extranjeros se vacunen al menos diez días antes del viaje, sobre todo si piensan visitar la selva en los países mencionados. ¡Más vale prevenir!

    Primer plano de un viajero
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    ¿Es seguro visitar la selva amazónica en Brasil?

    Sí, es seguro visitar el Amazonas siempre que explores con guías locales con experiencia. Puede que pienses que hay animales salvajes y peligros escondidos en los senderos, pero los tours están planeados con cuidado para evitar situaciones de riesgo.

    Los guías conocen la selva a fondo y se aseguran de que cada actividad, desde las caminatas hasta los paseos en barco, se haga con total seguridad y con respeto por la naturaleza.

    Como los itinerarios están diseñados solo para observar, no te vas a cruzar con animales que representen una amenaza. Además, la mayoría de las especies prefiere quedarse escondida, así que los encuentros son momentos tranquilos para admirar su belleza.

    Con acompañamiento profesional, logística cómoda y actividades bien estructuradas, visitar el Amazonas es una aventura segura para todo tipo de viajeros.

    Grupo de turistas explorando una formación de cueva dentro de la selva amazónica, mirando hacia la jungla con un guía local experto.
    Photo: Felipe Castellari

    ¿Qué llevar a un viaje por la selva amazónica?

    Prepara tu equipaje con:

    • Ropa ligera (camisetas, camisetas de manga larga, shorts, pantalones, sombreros o gorras, traje de baño)
    • Calzado cómodo (tenis para caminar, chanclas, sandalias)
    • Esenciales de viaje (documentos, efectivo, tarjetas de crédito o débito, medicamentos, protector solar, gel para después del sol, repelente de insectos)
    • Equipo para caminar por la selva (impermeable, linterna, botella de agua reutilizable)
    • Dispositivos electrónicos (celular, cámara, cargadores, cargadores portátiles, etc.)

    Viajeros usando binoculares en una torre de observación por encima del dosel para ver aves y fauna del Amazonas con seguridad.

    👉 Lee más: 10 consejos de viaje al Amazonas para aprovechar al máximo tu aventura

    ¿Vale la pena viajar al Amazonas?

    ¡Más que vale la pena! La selva amazónica es el lugar más rico del planeta en recursos naturales. La selva, los ríos, los animales, la comida, la gente: todo tiene una belleza y una atmósfera que no se encuentran en ningún otro sitio.

    Quien disfruta de la aventura y el ecoturismo debería pasar al menos unos días en este destino para ver con sus propios ojos de lo que es capaz la naturaleza.

    Turista abrazando el tronco enorme de una samaúma, que muestra la escala de los árboles gigantes y la conexión con la naturaleza en el Amazonas.
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    ¿Reservamos tu aventura amazónica?

    ¡Esperamos que esta guía sobre cómo visitar el Amazonas te haya servido para arrancar tus planes de viaje!

    Como plataforma experta que trabaja con los mejores operadores locales, PlanetaEXO ofrece grandes tours por la selva amazónica en Brasil, con itinerarios a medida y todo el apoyo que puedas necesitar. ¡Contáctanos ahora!

  • 10 consejos de viaje para la Chapada Diamantina, Brasil

    10 consejos de viaje para la Chapada Diamantina, Brasil

    Temporadas, actividades, consejos de seguridad y cuidados de salud. Mira nuestras recomendaciones para un gran viaje a la Chapada Diamantina.

    El Parque Nacional Chapada Diamantina es un destino rico en fauna, flora, belleza y experiencias. No sorprende que cada año un montón de aventureros viajen a Brasil para recorrer sus senderos, considerados de los mejores del mundo.

    Para aprovechar el viaje al máximo conviene seguir algunos consejos de viaje para la Chapada Diamantina que garanticen seguridad y autenticidad. Así la planificación es más eficiente y evitas sorpresas desagradables justo cuando deberías estar disfrutando.

    Caminantes por un sendero rocoso al atardecer en el Parque Nacional Chapada Diamantina.
    Photo: Guillaume Leman

    PlanetaEXO, una plataforma de ecoturismo especializada en tours por la Chapada Diamantina, preparó una lista con 10 recomendaciones para unas vacaciones a la altura. ¡Míralas abajo!

    1. Caminar por el Vale do Pati

    Ninguna lista de consejos de viaje para la Chapada Diamantina está completa sin el Vale do Pati. Descrito muchas veces como uno de los trekkings más bonitos de Brasil, cruza montañas, ríos y valles dentro del parque nacional.

    Puedes elegir entre varias rutas: el clásico trekking de 3 días de Guiné al Vale do Capão, el itinerario de 4 días que incluye el Morro do Castelo o la travesía completa de 5 días, con más cascadas y más tiempo en las aldeas locales. Cada opción incluye alojamiento en casas de familia con comidas tradicionales, una inmersión real en la vida local.

    Dos caminantes cruzan un río con bastones de trekking durante la travesía del Vale do Pati.
    Photo: Lucas Neves

    👉 ¿Tienes dudas de si el Vale do Pati es para ti? Descubre por qué este trekking es para todas las edades

    2. Elige la temporada según lo que quieras ver

    La Chapada Diamantina se puede visitar todo el año, pero cada temporada cambia el paisaje. Entre octubre y abril, cascadas como la Fumaça y el Buracão llevan el máximo caudal y las vistas son enormes. La vegetación se pone de un verde intenso, aunque los senderos pueden estar más embarrados.

    De mayo a septiembre el clima es más seco y estable, ideal para trekkings largos como el del Vale do Pati. Las noches en pueblos como Mucugê y Vale do Capão pueden ser frías, así que no olvides llevar ropa de abrigo.

    Los pozos naturales Poço Azul y Poço Encantado están abiertos a la visita todo el año, pero el fenómeno del rayo de sol, cuando la luz entra por las grietas de la cueva y tiñe el agua de un azul vivo, suele darse de febrero a octubre.

    Dos viajeros sentados en el agua poco profunda al pie de una cascada, con el reflejo de un arcoíris.
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    👉 Lee más: ¿Cuándo es la mejor época para visitar la Chapada Diamantina?

    3. Consejos de salud

    Aunque no hay ninguna exigencia oficial de vacunación para los turistas extranjeros, el Ministerio de Salud de Brasil recomienda que los visitantes se pongan vacunas preventivas contra la difteria, el tétanos, la poliomielitis y el sarampión. Por precaución, también se recomiendan las vacunas contra la fiebre amarilla y la hepatitis A y B.

    Sigue estos otros consejos de salud para que la experiencia sea la mejor posible:

    • Lleva siempre una botella de agua reutilizable para hidratarte durante las caminatas.
    • Protégete del sol con sombrero o gorra y usa protector solar (FPS 30 o más).
    • Usa calzado cómodo y calcetines de algodón para evitar ampollas.
    • No camines con el estómago vacío: come bien antes de salir y lleva barras de proteína y otros snacks no perecederos en la mochila.
    Un grupo de caminantes con mochila avanza en fila por un sendero de montaña rodeado de vegetación.
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    👉 Más información: Vacuna para Viajeros (Brasil) / CDC Travelers’ Health (EE. UU.)

    4. Más allá de las clásicas: visita todas las cascadas que puedas

    El Parque Nacional Chapada Diamantina es famoso por sus cascadas, y cada una tiene su propia personalidad. La Cachoeira do Herculano, en Itaetê, tiene una caída de unos 120 metros y forma una gran poza natural en la base. El Buracão, cerca de Ibicoara, corre dentro de un cañón y hay que nadar para llegar hasta su base.

    Pero más allá de los sitios famosos hay decenas de rincones poco conocidos. La Cachoeira do Mosquito, cerca de Lençóis, tiene una caída de 60 metros y suele estar menos concurrida, mientras que lugares remotos como Fumacinha o Mixila exigen más esfuerzo pero devuelven paisajes agrestes e intactos.

    Planear con antelación e informarte sobre las cascadas antes de llegar es fundamental: te va a ayudar a reconocerlas en los senderos y a decidir qué rutas incluir en tu itinerario.

    Silueta de un caminante sobre las rocas al pie de la enorme cascada del Buracão, que cae dentro de un cañón.
    @polianaa_barbosa_guia

    👉 Lee más: Cascadas de la Chapada Diamantina: mejores senderos y rincones escondidos

    5. Visita distintas grutas y pozos naturales

    Además de las cascadas, en la Chapada Diamantina también se pueden visitar grutas y pozos naturales. La Gruta Lapa Doce, cerca de Iraquara, tiene formaciones calcáreas notables, como espeleotemas, estalactitas y estalagmitas.

    En Pratinha y en la Gruta Azul puedes hacer snorkel en aguas transparentes y sumar actividades opcionales como tirolesa y kayak. Por su parte, el Poço Encantado y el Poço Azul son de los favoritos por lo que ocurre cuando la luz del sol crea efectos irreales sobre la superficie azulada.

    Estos sitios combinan geología, historia y belleza natural. Incluirlos en tu itinerario hará que tu experiencia en la Chapada sea mucho más variada.

    Grutas de la Chapada Diamantina
    Photo: Rudolf Ernst

    👉 Descubre la aventura: Viaje de 7 días por la Chapada Diamantina

    6. Arma bien la mochila

    Un consejo de viaje valioso para la Chapada Diamantina es armar bien la mochila, es decir, llevar solo lo que realmente vayas a usar, porque cada objeto innecesario suma peso en caminatas largas bajo el sol. Ir preparado es la diferencia entre una aventura tranquila y una serie de complicaciones evitables. Esta es nuestra lista sugerida:

    • Ropa ligera, con camisas de manga larga con protección UV
    • Rompevientos y suéter
    • Impermeable o chaqueta a prueba de agua
    • Toalla de secado rápido
    • Calzado de trekking
    • Calcetines
    • Sandalias
    • Traje de baño
    • Sombreros o gorras
    • Gafas de sol
    • Protector solar
    • Repelente de insectos
    • Botella de agua reutilizable
    • Bolsa impermeable

    Como los cajeros automáticos escasean en los pueblos pequeños y, obviamente, no existen dentro del parque nacional, es importante llevar efectivo (real brasileño). Otros artículos esenciales son: documentos, tarjetas de crédito y débito, medicamentos y cargadores, incluidas baterías portátiles para los aparatos electrónicos.

    Caminantes con calzado cómodo y mochila en un sendero de tierra soleado de la Chapada Diamantina.
    Photo: Lucas Neves

    7. Alojamiento con inmersión: casas de familia y posadas pequeñas

    Una de las formas más enriquecedoras de vivir la Chapada es alojarse en casas de familia, sobre todo durante el trekking del Vale do Pati. Las familias reciben a los caminantes con habitaciones sencillas pero acogedoras y comida casera hecha en fogón de leña.

    Además de ser el único tipo de alojamiento en las caminatas de varios días dentro del parque nacional, también es una manera de apoyar a pequeños negocios y comunidades, y de reforzar el vínculo entre ecoturismo y comunidad.

    Otra opción es quedarse en los pueblos del entorno (Lençóis, Mucugê, Palmeiras, Andaraí, Igatu e Ibicoara). En lugar de grandes cadenas hoteleras, los viajeros descansan en posadas pequeñas que ofrecen una experiencia más cercana, además de habitaciones cómodas, buenas zonas comunes y otros servicios.

    Casas blancas y sencillas de hospedaje familiar en un valle, bajo un cielo de atardecer de colores, durante la travesía del Vale do Pati.
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    👉 Lee más: ¿Dónde alojarse en la Chapada Diamantina?

    8. Conoce los pueblos históricos alrededor del parque

    Antes o después de caminar dentro del Parque Nacional Chapada Diamantina, tómate tiempo para recorrer los pueblos del entorno. Lençóis es el más conocido, con calles empedradas, arquitectura colonial y una escena cultural activa, mientras que Igatu tiene unas ruinas de piedra del siglo XIX que valen la visita.

    Mucugê es más tranquilo y está lleno de historia, con museos e iglesias antiguas que cuentan la historia de la minería de diamantes. El Vale do Capão es conocido por su ambiente alternativo y bohemio, que atrae a caminantes, músicos y artesanos.

    Estos pueblos ofrecen otra perspectiva de la Chapada, una en la que la cultura y la historia complementan la belleza natural del parque.

    Un río que corre sobre capas de roca junto a un edificio colonial con arcos de piedra en el pueblo histórico de Igatu.
    Photo: Rudolf Ernst

    9. Prepárate para desconectar

    La cobertura de telefonía móvil e internet en la Chapada Diamantina es muy limitada. En cuanto entras en los senderos más profundos, sobre todo en el Vale do Pati, no vas a encontrar señal ni conexión de ningún tipo.

    Más que una limitación, es una oportunidad. Desconectarte del mundo digital te permite disfrutar de verdad de las cascadas, los paisajes y las comunidades que te rodean. Muchos viajeros cuentan que la ausencia de señal termina siendo una de las mejores partes del viaje.

    Prepárate para estar totalmente sin conexión y acepta la simplicidad de este destino. La falta de señal no es un contratiempo, sino una invitación a disfrutar de la naturaleza en su forma más pura.

    Tres viajeros con mochila contemplan un valle verde y enorme en el interior de la Chapada Diamantina.
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    10. Logística y otra información importante

    Planea los traslados con cuidado. Aunque a Lençóis se puede llegar en autobús o en avión desde Salvador, otros puntos de entrada como Guiné o Andaraí requieren traslados privados. Las empresas de viaje serias, como PlanetaEXO, incluyen los traslados para que la logística funcione.

    Otro tema importante es el apoyo de guías locales. El Parque Nacional Chapada Diamantina es enorme y está lleno de secretos, con un ambiente de naturaleza intacta y muchas particularidades. Para un viaje seguro y sin problemas, las caminatas guiadas son imprescindibles, incluso para los caminantes más experimentados.

    Consejos de viaje para la Chapada Diamantina
    Photo: Aurelie Poilleux

    👉 Lee más: ¿Cómo llegar al Parque Nacional Chapada Diamantina?

    Tu aventura en la Chapada Diamantina con PlanetaEXO

    Esperamos que nuestros consejos de viaje para la Chapada Diamantina hagan que tu viaje a uno de los destinos naturales más bonitos de Brasil sea aún mejor.

    En PlanetaEXO, una plataforma de ecoturismo especializada en tours por la Chapada Diamantina, nos encargamos de todo para que tus vacaciones salgan perfectas: reservas, opciones de traslado e itinerarios a medida. ¡Contáctanos ahora!

  • Cómo visitar el Monte Roraima, Venezuela: guía de viaje

    Cómo visitar el Monte Roraima, Venezuela: guía de viaje

    Descubre todo lo que necesitas saber para viajar al Monte Roraima: cómo llegar, cuál es la mejor época para visitarlo, las atracciones principales y mucho más.

    Con una altitud de 2.810 metros (9.219 pies), el Monte Roraima es la octava cumbre más alta de Brasil y una de las más altas del planeta.

    Conocido por su belleza salvaje, sus formaciones geológicas antiguas y su carga espiritual, atrae a miles de turistas de todo el mundo. Según el Ministerio de Turismo de Brasil, el estado de Roraima recibió más de 16.000 viajeros extranjeros en 2024, y buena parte de ellos tenía la montaña como destino.

    ¿Quieres saber más? PlanetaEXO, una plataforma de ecoturismo especializada en tours al Monte Roraima, preparó una guía de viaje completa con toda la información esencial para que el viaje salga bien. ¡Consúltala a continuación!

    Índice de contenidos

    1. Sobre el Monte Roraima
    2. ¿Es el Monte Roraima el lugar más antiguo de la Tierra?
    3. ¿Dónde queda el Monte Roraima?
    4. ¿Cómo llegar al Monte Roraima?
    5. ¿Cuál es la mejor época para visitar el Monte Roraima?
    6. Atracciones principales: qué hay en la cima del Monte Roraima
    7. ¿Se puede visitar el Monte Roraima?
    8. ¿Es seguro visitar el Monte Roraima?
    9. ¿Qué llevar a una caminata al Monte Roraima?
    10. ¿Qué tan difícil es subir al Monte Roraima?
    11. ¿Cuántos días quedarse en el Monte Roraima?
    12. Tours al Monte Roraima
    Atardecer sobre el borde del acantilado de la cima del Monte Roraima, por encima de un mar de nubes
    @watchluke

    Sobre el Monte Roraima

    El Monte Roraima es un tepuy, una formación geológica en forma de mesa típica del norte de Sudamérica. Con vistas amplias de mesetas, acantilados y paisajes naturales únicos, fue escalado por primera vez en 1884 por el explorador británico Sir Everard im Thurn.

    El descubrimiento de un lugar remoto y misterioso inspiró una de las obras literarias más famosas de todos los tiempos. El mundo perdido, escrita en 1912 por Sir Arthur Conan Doyle, se inspiró por completo en el Roraima. En la historia, un grupo de académicos parte de Londres para explorar una meseta aislada donde los dinosaurios y otras criaturas prehistóricas sobrevivieron a la extinción. El libro, a su vez, inspiró Jurassic Park.

    Más allá de los libros y las películas de ficción, la mitología del Monte Roraima es muy conocida. La principal es la leyenda de Makunaíma, un héroe indígena que nació de un lago fecundado por el sol y la luna. Astuto, fuerte y justo, es el protector del Árbol de Todos los Frutos, un árbol encantado que da todos los alimentos. El origen de la historia se atribuye al pueblo indígena macuxi.

    Esta leyenda sirvió de inspiración para la obra homónima del escritor brasileño Mário de Andrade, que también se basó en los relatos del explorador alemán Theodor Koch-Grünberg. En el libro de 1928, Macunaíma es un antihéroe que viaja a São Paulo para recuperar un artefacto valioso.

    Para los pueblos indígenas de la región (macuxi, pemón, taurepang, arekuna, kamarakoto, entre otros), el Monte Roraima es un lugar sagrado. Se cree que la llamada Tierra de Makunaíma guarda una conexión poderosa entre el ser humano y la naturaleza, en equilibrio entre respeto, ancestralidad y aspectos místicos.

    El tepuy Kukenán, junto al Monte Roraima, reflejado en un río a la hora dorada
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    ¿Es el Monte Roraima el lugar más antiguo de la Tierra?

    La composición geológica del Monte Roraima está formada sobre todo por rocas precámbricas de aproximadamente 2.000 millones de años, una ventana al pasado remoto del planeta.

    A lo largo de millones de años, la montaña resistió una erosión implacable que modeló su paisaje y dejó a la vista su meseta plana, que se extiende por unos 31 km².

    Además, la actividad tectónica también esculpió el Roraima, un factor clave para su título de lugar más antiguo de la Tierra, ya que forma parte de la antigua sierra de Pakaraima, formada durante miles de millones de años por el movimiento de las placas tectónicas.

    ¿Dónde queda el Monte Roraima?

    El Monte Roraima está en la triple frontera entre Venezuela, Brasil y Guyana, en Sudamérica. La mayor parte queda dentro del territorio venezolano (85 %), mientras que los lados brasileño y guyanés representan el 5 % y el 10 %, respectivamente.

    En Brasil, el área depende del estado de Roraima, más concretamente del municipio de Uiramutã. Mira el mapa del Monte Roraima abajo:

    ¿Cómo llegar al Monte Roraima?

    El acceso más práctico al Monte Roraima es por Boa Vista, la capital del estado de Roraima, en Brasil. El aeropuerto de Boa Vista (BVB) recibe vuelos diarios desde Brasilia, Manaus y São Paulo.

    Desde ahí, los viajeros siguen hacia el norte por la carretera BR-174, cruzan a Venezuela y llegan a Santa Elena de Uairén, en la Gran Sabana, estado Bolívar, el principal centro de operaciones de las expediciones (a 20 km de Brasil). El pueblo ofrece alojamiento y una pausa antes de que empiece la caminata.

    Santa Elena tiene un aeropuerto pequeño, pero los vuelos son escasos y menos confiables, así que el trayecto por carretera desde Boa Vista sigue siendo la opción preferida. Desde la ciudad, la ruta continúa hacia la comunidad de Paraitepuy, la puerta de entrada oficial a los senderos.

    El recorrido por la Gran Sabana atraviesa paisajes abiertos, y ahí es donde muchos viajeros ven por primera vez el tepuy.

    Un traslado en jeep 4x4 cruzando la Gran Sabana con el Monte Roraima al fondo
    Photo: Lucas Gobatti

    👉 Lee más: ¿Cómo llegar al Monte Roraima?

    ¿Cuál es la mejor época para visitar el Monte Roraima?

    El clima del Monte Roraima es muy impredecible y sigue el patrón tropical de Venezuela. La lluvia, la niebla y los cambios bruscos de temperatura pueden ocurrir en cualquier momento, así que hay que ir preparado para todas las condiciones durante todo el año.

    De octubre a marzo (temporada seca), la caminata suele ser más fácil, con menos lluvia y senderos más despejados. Las vistas desde la cima del Monte Roraima son más frecuentes y las temperaturas van de 20-25 °C (68-77 °F) en la base a 10-15 °C (50-59 °F) en la cima durante el día, y bajan a 5 °C (41 °F) o incluso 0 °C (32 °F) por la noche.

    De abril a septiembre (temporada de lluvias), los senderos se vuelven más embarrados y exigentes, pero las cascadas llevan más agua y algunas solo aparecen en este periodo.

    Durante todo el año hay que contar con noches frías, vientos frecuentes, lluvias por la tarde y neblina en la cima: elementos que hacen que cada expedición sea distinta.

     

     

    Un caminante en un acantilado con neblina en la cima del Monte Roraima, en blanco y negro
    Photo: Lucas Gobatti

    Atracciones principales: qué hay en la cima del Monte Roraima

    Valle de los Cristales

    El Valle de los Cristales es una depresión poco profunda en la meseta del Roraima, cubierta por millones de cristales de cuarzo esparcidos sobre la arenisca oscura como vidrio roto. Los cristales se formaron hace unos 1.800 millones de años, cuando el tepuy todavía era parte de un antiguo lecho marino, lo que los convierte en algunos de los minerales expuestos más antiguos de la Tierra.

    Las autoridades del parque en Venezuela prohíben estrictamente llevarse cristales, y los guías pemones locales tratan el valle como suelo sagrado. Los pemones creen que los cristales son fragmentos de estrellas que cayeron cuando Makunaima, el dios creador, derribó el árbol de la vida original.

     

    Lago Gladys

    Gladys es una laguna pequeña y oscura en lo alto de la meseta, bautizada por el botánico británico Everard Im Thurn en honor a la heroína de El mundo perdido, de Arthur Conan Doyle. El agua descansa en una cuenca natural de arenisca y refleja las formaciones rocosas del entorno como un espejo negro.

    El lago es una de las pocas fuentes de agua permanentes de la cima: lo alimentan la neblina constante y más de 4.000 mm de lluvia al año que caen en la zona. Especies endémicas como la diminuta rana negra Oreophrynella, que no existe en ningún otro lugar del planeta, viven en el musgo de sus bordes.

    Una poza natural oscura en la meseta de la cima del Monte Roraima
    Photo: Luiz Gustavo Rebello

    👉 Lee más: 10 datos sobre el Monte Roraima

    El Foso

    Un pozo natural circular excavado en la arenisca, de unos 20 metros de profundidad, lleno de agua de lluvia tan oscura que parece tinta. Las paredes de El Foso caen casi en vertical, pulidas por milenios de erosión, y la superficie se mantiene quieta incluso en días de viento, porque el pozo queda por debajo del nivel del viento de la meseta.

    Para los pemones, El Foso es uno de los “ojos de la montaña”: puntos desde donde los espíritus del Monte Roraima observan el mundo de abajo. Quienes llegan hasta ahí suelen nadar unas brazadas en un agua que ronda los 8-12 °C todo el año, incluso cuando el aire de arriba está más templado.

    Una persona nadando en la poza natural dorada dentro de una cueva del Monte Roraima

    Roca Maverick

    Es la formación rocosa más fotografiada de la cima: Maverick es un bloque aislado y enorme al que el viento y la lluvia dieron una forma que recuerda a un rostro de perfil. Está cerca del borde de la meseta, con una caída vertical de 400 metros detrás.

    La roca forma parte de la formación de arenisca Mato-Tepui, la misma capa geológica que compone toda la cadena de Pacaraima. La leyenda pemón cuenta que las siluetas talladas por el viento en la meseta son los rostros congelados de guerreros que desafiaron a Makunaima y fueron convertidos en piedra.

    Formaciones rocosas erosionadas en el paisaje de la cima del Monte Roraima

    La Ventana

    La Ventana es una abertura natural en la roca, justo en el borde de la meseta, que enmarca la vista de la sabana 1.000 metros más abajo. En mañanas despejadas puedes ver el Kukenán-tepui al oeste y, en días excepcionales, hasta la frontera con Guyana.

    La ventana mira al este, y por eso es el punto más popular para ver el amanecer durante la travesía. Al alba, la neblina sube desde la sabana y se cuela por la abertura, un fenómeno que los pemones llaman “el aliento de la montaña”.

    Un mirador del Monte Roraima con vista por encima de las nubes
    @katharina_bongaertz

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    Jacuzzis

    Los jacuzzis son una serie de piscinas naturales que los arroyos de la meseta excavaron en la cuarcita: cuencas redondas y poco profundas de agua clara y helada, rodeadas de roca negra. Las más grandes miden unos 2 metros de diámetro y 1 metro de profundidad, alimentadas por manantiales que brotan directamente de la arenisca.

    La temperatura del agua se mantiene entre 6 y 10 °C todo el año, y el contenido mineral le da un tono ligeramente rosado por el hierro de la roca del entorno. La mayoría de los grupos para aquí para un chapuzón rápido camino al Punto Triple (el punto donde se encuentran Venezuela, Brasil y Guyana).

    Un caminante nadando en un jacuzzi natural del Monte Roraima
    Photo: Lucas Gobatti

    Campamento Coati

    Coati es un refugio natural de roca (en esencia, una cueva ancha y poco profunda formada por un saliente de arenisca) donde los caminantes duermen la segunda o la tercera noche de la ruta, ya en lo alto de la meseta. Cerca corre un arroyo de agua potable, algo muy bienvenido para quien acampa.

    El techo de roca frena la mayor parte de la neblina y la lluvia constantes de la cima, lo que lo convierte en uno de los pocos lugares secos del Roraima y en la razón por la que todas las expediciones lo usan como base.

    Carpas montadas en un campamento base bajo un refugio de roca del Monte Roraima
    Photo: Lucas Gobatti

    ¿Se puede visitar el Monte Roraima?

    Sí, se puede visitar el Monte Roraima, pero conviene tener presente que el lugar es remoto, que el campamento es la principal forma de alojamiento y que algunos viajeros extranjeros pueden necesitar visa para entrar a Brasil o a Venezuela.

    Los ciudadanos de Canadá y de Estados Unidos, por ejemplo, necesitan visa para ambos países, mientras que a los ciudadanos chinos solo se les exige visa en Venezuela. Al llegar a Santa Elena de Uairén, los brasileños solo necesitan un documento de identidad.

    Averigua si necesitas visa en Sherpa y revisa las condiciones del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y los canales oficiales de la embajada de Venezuela en tu país.

    Un sendero que cruza la Gran Sabana hacia el tepuy Kukenán, cerca del Monte Roraima

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    ¿Es seguro visitar el Monte Roraima?

    Sí, visitar el Monte Roraima se considera seguro, sobre todo si empiezas el viaje por Brasil. Boa Vista es una puerta de entrada confiable, con vuelos diarios desde las principales ciudades, y el cruce hacia Venezuela por Santa Elena de Uairén es una ruta consolidada que los turistas usan con frecuencia.

    Con tours organizados, los trámites fronterizos son sencillos, y el propio pueblo se adaptó para recibir caminantes: ofrece alojamiento, restaurantes y apoyo para las expediciones. Viajar con operadores locales hace que la logística funcione sin sobresaltos y te da tranquilidad desde que aterrizas en Brasil.

    La caminata en sí también es segura cuando se hace con guías locales experimentados que conocen el terreno. Subir a la cima del Monte Roraima exige preparación física, pero los senderos están bien señalizados y los campamentos, organizados.

    Con la guía adecuada y expectativas realistas, los visitantes pueden disfrutar de esta aventura con seguridad y concentrarse en los paisajes del camino.

    ¿Qué llevar a una caminata al Monte Roraima?

    Armar bien la mochila es clave para una expedición al Monte Roraima, porque vas a caminar varios días. Lleva botas de montaña resistentes, ropa transpirable pero protectora y equipo que aguante los distintos climas de la montaña.

    Lo esencial incluye una mochila robusta, un saco de dormir cómodo con temperatura de confort de 0 °C (32 °F), bastones de trekking confiables y una linterna frontal eficiente. Prioriza la hidratación con botellas reutilizables y suma seguridad con un purificador de agua portátil.

    Completa el equipo con snacks energéticos, protector solar, gafas de sol y un sombrero que te resguarde de los elementos.

    Un caminante en un mirador sobre los acantilados del tepuy Monte Roraima

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    ¿Qué tan difícil es subir al Monte Roraima?

    El trekking del Monte Roraima es una caminata exigente que pide resistencia y preparación. Algunos tramos, como las subidas empinadas y los pasos de roca resbaladiza, requieren más cuidado y fuerza física.

    La travesía cubre hasta 100 km en varios días, con jornadas largas, cruces de ríos y senderos agrestes. Las noches en altura traen temperaturas frías y condiciones de campamento poco cómodas.

    Aun así, con buena condición física, el equipo adecuado y el apoyo de guías locales experimentados, la aventura es totalmente alcanzable y muy gratificante.

    Un caminante subiendo los escalones de roca en el ascenso al Monte Roraima
    Photo: Lucas Gobatti

    ¿Cuántos días quedarse en el Monte Roraima?

    La caminata al Monte Roraima dura al menos 6 días. Lo primero que hay que tener en cuenta es que el ascenso a la cima implica 3 días de trekking por selva densa y senderos exigentes, seguidos de 2 días de descenso.

    Tours al Monte Roraima

    PlanetaEXO ofrece tours de trekking al Monte Roraima que incluyen alojamiento en Venezuela, equipo de campamento compartido, comidas y recorridos guiados por algunos de los puntos más emblemáticos de los tepuyes.

    TOUR DESTACADOS DURACIÓN PRECIO DESDE*
    Trekking al Monte Roraima 7 días de caminata; visitas a las principales atracciones del Monte Roraima (Lago Gladys, Valle de los Cristales, Maverick, La Ventana, Jacuzzis, etc.); Coati Camp; inmersión en la cultura local. 8 días € 1.200
    Caminata al Monte Roraima 8 días de caminata; visitas a las principales atracciones del Monte Roraima (Lago Gladys, Valle de los Cristales, Maverick, La Ventana, Jacuzzis, etc.); Coati Camp; inmersión en la cultura indígena. 10 días € 1.350

    *Por persona, en ocupación doble y en salidas grupales. Los precios pueden variar según la temporada y la disponibilidad. Tipo de cambio al 25 de mayo de 2026; sujeto a cambios.

    Un caminante señalando la vista del tepuy Kukenán desde el Monte Roraima
    Photo: Lucas Gobatti

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